Antes de ingresar a un hotel de la Ciudad de Buenos Aires donde se presentaría el libro ôDolarizar, el fin de las monedas nacionalesö, que él prologó, puso de relieve que según su ideario ôla dolarización significa la profundización de la convertibilidadö, el marco legal que desde abril de 1991 fijó la paridad cambiaria entre la divisa estadounidenses y la moneda local, anclándola en el 1 a 1. Y remarcó, «la única alternativa es el dólar».
Al tiempo, el ex presidente elogió al titular de Hacienda, Domingo Felipe Cavallo, quien hasta junio de 1996, rigió los destinos de la economía local.
Para Menem, la presencia de su ex colaborador en el Gobierno de la Alianza, «es una buena posibilidad para la Argentina de capacidad, talento y un empuje enorme».
Por su parte, evitó caer en la futurología, ya que se excusó de pronosticar sobre el futuro de la actual gestión de Cavallo, en ese sentido manifestó, «hay que esperar».
Si bien el padre de la convertibilidad, nunca habló de abandonarla, días atr s desliz¢ que se podr¡a apelar a una canasta (cesta) de monedas, en la cual tendr¡an cabida amen del d¢lar, el euro y el yen. Medida con la cual no concuerda Menem, puesto que ello «s¢lo traer¡a confusi¢n, la onica alternativa es el d¢lar», remarc¢.
Por oltimo, el ex Jefe de Estado sali¢ al paso de quienes desde distintos sectores consideran que la figura del presidente est debilitada y que para salir del actual atolladero ameritar¡a un llamado adelantado a comicios para suceder a De la Roa.
«La onica forma de dar una respuesta positiva sobre el tema electoral es en el 2003 en la fecha que se establezca», explic¢.
