EN BUSCA DE LA EQUIDAD FISCAL
Hace tan sólo setenta y dos horas, en una Asamblea de Concejales y Mayores Contribuyentes, el Concejo Deliberante de la localidad de Morón (Provincia de Buenos Aires) trató el proyecto de Reforma a la Ordenanza Fiscal, oportunamente presentado por el jefe comunal, Martín Sabbatella, hace unos 20 días.
La reforma plantea una profunda equidad fiscal, figurando entre sus puntos principales, la anulación de los privilegios a los que accedieron los grandes hipermercados durante la gestión del ex intendente peronista, Juan Carlos Rousselot, y que ninguno de sus sucesores quiso reformar.
Cabe recordar que, hasta el momento, las grandes superficies pagaban solamente el cincuenta por ciento (50%) de las obligaciones tributarias con el Municipio, mientras que el pequeño comercio soportaba desde hace décadas una fuerte presión fiscal. Con la propuesta del intendente Martín Sabbatella, los sectores más poderosos pasarán a pagar el cien por ciento (100%), y los comercios de hasta cincuenta metros cuadrados (50 m2), situados fuera de las reas centrales, ser n eximidos del pago del Derecho de Habilitaci¢n.
El jefe comunal Sabbatella sostuvo: «Estoy orgulloso de ser el jefe de un gobierno que termina con los privilegios a los que accedieron de la mano del menemismo de Juan Carlos Rousselot«, y agreg¢: «Esos beneficios reca¡an sobre las espaldas de los peque_os comerciantes y de los vecinos en general que vieron en el Estado Municipal a un enemigo y no a un eficiente administrador de sus tributos«.
El Intendente de Mor¢n manifest¢ que «esta reforma permitir aumentar la recaudaci¢n, ayudar al peque_o y mediano comercio, generando la sensaci¢n de que ya nadie tiene privilegios en este Estado que ahora podemos decir que es honesto, transparente y eficiente«.
Otro de los beneficios a los que arribar n los vecinos tiene que ver con el pago de las Tasas de Servicios Generales. En este punto, la Ordenanza aprobada fija un plazo permanente de hasta treinta (30) cuotas para la cancelaci¢n de las deudas, sin necesidad de tener que acogerse a planes de facilidades de pagos o a perdones fiscales; se anulan en un cien por ciento (100%) el pago de intereses y multas a quienes quieran cancelar sus deudas al contado y se producir n descuentos significativos en pagos por adelantado.
