El Presidente cubano, Fidel Castro, encabezó ûel pasado viernes- en el teatro Karl Marx de La Habana el acto de clausura del ôSéptimo Congreso Pedagogía 2001ö.
En el mismo, Ronald Larez, Presidente de la Asociación de Educadores de Latinoamérica y el Caribe (AELAC) entregó al Comandante una placa que lo acredita como Presidente de Honor de la AELAC. La distinción fue en reconocimiento al desempeño de Castro como ôdigno representante de la dignidad de América Latina y de los educadores del continenteö, cuanto por sus méritos en defensa de la unidad, integración y la identidad histórica y cultural de los pueblos de América Latina y el Caribe.
Ante unos 6 mil trabajadores de la educación de unas 42 naciones, Fiel afirmó que los docentes ôimprimen una moneda mucho más valiosa que el dólarö, dado que ellos ôcrean una riqueza mucho más importante que todo el oro del mundoö, es decir, son ôcreadores del capital humanoö.
El Comandante sostuvo que el capital humano solamente puede surgir de las instituciones educativas, e indic¢ que muchas veces ‘ste suele ir a parar a las «industrias privatizadas» donde producen y crean «riquezas materiales para las grandes transnacionales».
Am’rica Latina y el Caribe, remarc¢ Castro, a pesar de ser una de las regiones que m s deuda ha pagado, continua siendo una de las m s endeudadas del mundo. La deuda alcanza los 750 mil millones de d¢lares, detall¢. Asimismo, se_al¢ que las privatizaciones forzosas, en varios pa¡ses del continente, provocaron la permanente fuga de capitales, cuanto as¡ la enajenaci¢n de lo que te¢ricamente le correspond¡a al pueblo.
En la Declaraci¢n Final de Pedagog¡a 2001, los educadores, sostiene que las pol¡ticas de tinte
neoliberal, la impagable deuda externa y el sometimiento a las pautas que determina el Fondo Monetario Internacional, representan los obst culos m s grandes para alcanzar una educaci¢n de calidad para todos.
Mejorar las educaci¢n en Am’rica Latina y el Caribe, requiere ante todo de pol¡ticas sociales que se orienten a eliminar los «¡ndices de pobreza, ampliar la cobertura y acceso a la ense_anza y fortalecer la escuela poblica como v¡a expedita para garantizar la educaci¢n como un derecho humano», indica el documento.
Los docentes, en la Declaraci¢n, llamaron a luchar de manera incansable a fin de alcanzar la unidad e integraci¢n y as¡ terminar con los antagonismos que aon persisten en sus sociedades. Adem s, abogaron por la imperiosa necesidad de encontrar formas de cooperaci¢n en la «investigaci¢n cient¡fica y de las ra¡ces de una pedagog¡a aut¢ctona que resuma lo mejor del pensamiento pedag¢gico del rea y universal».
Una de las propuestas que formularon se orienta hacia la conformaci¢n de una Asociaci¢n Iberoamericana, que tenga como principal objetivo la creaci¢n coordinada de softwares educativos, en tanto, manera de promover la utilizaci¢n de las «tecnolog¡as de punta» como recurso educativo. Aclararon que esto oltimo no deber transformarse «en el fin mismo de la educaci¢n» ni afectar «las identidades de los pa¡ses».
