En la ocasión pronunció un discurso donde destacó las labores que lleva adelante ese organismo en la promoción y fortalecimiento de la identidad iberoamericana. Asimismo, puso de relieve las tareas que efectúa en el campo del desarrollo de la creatividad, la producción y la circulación del libro.
Pastrana, llamó a las naciones iberoamericanas a emprender en conjunto el desafío que imponen las nuevas tecnologías frente al libro, e invitó a hacer del libro y de la lectura la causa común que una a las naciones en su camino de progreso tanto material cuanto espiritual.
A continuación transcribimos el discurso pronunciado por Pastrana:
«Imaginen esta escena: Acaba de ocurrir una fatal catástrofe mundial, el último acto de una terrible guerra nuclear, y no queda nadie sobre la Tierra. Nadie… excepto un único y aterrado sobreviviente que salvó su vida de milagro. Se trata de un hombre simple, con unos anteojos gruesos como lupas, que camina como autómata a través de los escombros.
Nuestro personaje deambula de aqu¡ para all , sin rumbo fijo, hasta cuando tropieza con un ejemplar de un hermoso libro que est tirado sobre el suelo y descubre, con regocijo, que junto a ‘l hay m s… y m s… y m s… formando un comulo inacabable de libros como no hab¡a visto jam s en toda su vida de lector. Porque eso es lo que es ‘l: un apasionado lector.
Al alzar la mirada se da cuenta de que se encuentra ante los restos de lo que fue una gigantesca biblioteca poblica y entonces se siente el hombre m s feliz del universo porque comprende que tiene para ‘l solo todos los libros del mundo… y todo el tiempo, ¥much¡simo tiempo!, para leerlos.
Su alegr¡a se convierte en una carcajada incontenible, pero, mientras se retuerce de la risa, las gafas saltan de su cabeza y se rompen en pedazos contra las ruinas de la biblioteca.
Hasta ah¡ llega su breve felicidad. Ahora es el due_o de todos los libros sobre la Tierra pero no tiene forma de leerlos, ni un solo opt¢metra que repare sus anteojos. Entonces su risa se convierte en llanto: el llanto largo y desconsolado de un hombre casi ciego rodeado por los libros que siempre quiso leer.
Con esta imagen termina la pel¡cula.
Algunos la recordar n. Es uno de los episodios m s famosos de ‘Dimensi¢n Desconocida’, la serie de televisi¢n que desvel¢ muchas horas de nuestra ni_ez o de nuestra juventud, y que he querido traer hoy a la memoria porque ilustra gr ficamente el inmenso amor que podemos tener los seres humanos por esos instrumentos de placer y de saber que son los libros, pero tambi’n la importancia de compartir esta pasi¢n con los dem s, porque sin ellos se vuelve un rito triste y ego¡sta.
Libros para leer… Libros para querer… Libros para compartir y comentar… Libros como catapulta de libertad, como alas de paz, como sembradores de ideas… M s libros: m s libres.
Hoy me siento muy feliz, apreciados amigos y amigas, de estar con ustedes, inaugurando en el marco bello y evocador de Cartagena de Indias esta vig’sima Primera Reuni¢n del Consejo del Centro Regional para el Fomento del Libro en Am’rica Latina y el Caribe, porque creo en el ben’fico poder de la lectura y porque detr s del CERLALC, como detr s de todo en la vida, hay tambi’n una historia que merece ser contada.
Esa historia, que toca mi coraz¢n de colombiano y de hijo, comenz¢ hace tres d’cadas, cuando mi padre, el entonces Presidente de Colombia, Misael Pastrana Borrero, con la entusiasta participaci¢n de su joven Ministro de Educaci¢n, Luis Carlos Gal n Sarmiento, aprob¢ mediante decreto los estatutos del CERLALC y suscribi¢, el 23 de abril de 1971, un Acuerdo de Cooperaci¢n Internacional con la Organizaci¢n de las Naciones unidas para la Educaci¢n, la Ciencia y la Cultura, UNESCO.
Hoy no est mi padre ni est Luis Carlos, cuya vida truncaron aquellos que creen m s en el poder de la corrupci¢n y de la muerte que en la pac¡fica autoridad de la palabra y el pensamineto. Pero, como en un juego de relevos, estoy yo, con el privilegio y la responsabilidad de dirigir el desafiante destino de Colombia, y est Augusto Gal n, el hermano de Luis Carlos, representando con altura a nuestro pa¡s ante la UNESCO.
Han pasado 30 a_os. Cay¢ el muro de Berl¡n, se derrumbaron las ideolog¡as que hab¡an dominado el siglo XX, pero resurgieron los nacionalismos y los fundamentalismos. La ciencia ha avanzado a un ritmo vertiginoso, las comunidades nos han puesto al mundo al alcance de un computador, pero seguimos sin entendernos. El planeta se volvi¢ aldea, como profetiz¢ McLuhan, y el mercado mundial tiene peque_as r’plicas en cada tienda de barrio.
Nacen 147 ni_os cada segundo, y no sabemos c¢mo van a vivir. Tenemos, tan s¢lo en Am’rica Latina, m s de 200 millones de pobres y no sabemos cu ndo podremos aliviar su miseria.
En fin: hemos cruzado juntos el umbral del tercer milenio, con una mezcla de temor y de esperanza, y hoy nos miramos a los ojos, los unos a los otros, con un dejo de incertidumbre.
Yo les propongo, en esta tarde caribe_a que invita a tener fe en nuestro futuro colectivo, que enfaticemos aquello que nos acerca y que aceptemos y gocemos la riqueza de las diferencias. Yo les propongo que hagamos del libro y de la lectura una causa comon que una a Iberoam’rica en su camino de progreso material y espiritual. ¥Que nos unan las palabras y los libros que tanto amamos!
El castellano y el portugu’s, lenguas parientes que se hablan con la misma tersura y musicalidad, son los pilares sobre los cuales erigimos, por encima de todos los dem s nexos culturales, hist¢ricos o pol¡ticos, la identidad comon de los pueblos iberoamericanos, identidad que promueve y fortalece el CERLALC, como la principal entidad cultural que agrupa a los pa¡ses de esta comunidad de pueblos.
En esta heredad comon, que es Iberoam’rica, fundada sobre el legado de Cervantes y De Camoes, se confunden, en una simbiosis maravillosa, las palabras cercanas de mis compatriotas Garc¡a M rquez, Mutis, Rivera, Isaacs, Barba-Jacob, De Greiff, Silva, Carranza, con las voces tampoco lejanas de nuestros coterr neos de la gran patria latinoamericana, como Borges, Asturias, Neruda, Mistral, Paz, S bato, Benedetti, Uslar Pietri, Vargas Llosa, Vallejo, Carpentier, Amado, y las voces allende el oc’ano de Quevedo, G¢ngora, Calderon de la Barca, Unamuno, Valle-Incl n, Jim’nez, Machado, Pessoa, Garc¡a Lorca, P’rez-Reverte, Saramago, Cela y tantos otros ‘quijotes’ de la palabra, mensajeros de vida y portadores de la historia de nuestros pueblos.
Ellos son los estandartes culturales de nuestra Iberoam’rica, los que han forjado con su palabra y su pensamiento esto que somos y que nos agrupa a las 20 naciones que hacemos parte del CERLALC: 19 americanas y Espa_a.
Pero +es que Espa_a no es tan americana como cualquiera de nosotros?
Perm¡tanme citar las declaraciones del estupendo pensador espa_ol Fernando Savater en una reciente entrevista, para que sea ‘l quien nos ayude a dilucidar esta cuesti¢n:
‘Algunos hemos defendido lo que me parece obvio: que el destino de Espa_a es fundamentalmente iberoamericano. Tambi’n Espa_a es un pa¡s hispanoamericano. Hoy no se puede entender a Espa_a m s que en ese contexto. Si se quita a Borges, a Cort zar, si se quita la salsa, no se puede entender a Espa_a’.
Yo quisiera agregar, a contrario sensu (como decimos los abogados), que tampoco podemos entender a los pa¡ses de Am’rica que habitamos al sur del R¡o Grande si les quitamos a Cervantes o al siglo de Oro o a los poetas de la Generaci¢n del 98 o de la Generaci¢n del 27; si nos quitan las coplas gitanas o las canciones -poemas de Serrat.
Entonces, +qu’ es ser iberoamericano, adem s de compartir este m gico nexo del idioma y la cultura? Yo me quedo con la definici¢n que dio alguna vez Jorge Alberto Lozoya, Secretario General de la Secretar¡a de Cooperaci¢n Iberoamericana: ‘Iberoam’rica es todo lo que podemos hacer juntos’.
Apreciados amigos y amigas:
No tengo recordarles, porque ustedes lo saben mejor que nadie, la importancia de la misi¢n que cumple el CERLALC en nuestros pa¡ses, promoviendo y desarrollando la creatividad, la producci¢n y la circulaci¢n del libro.
En las reas de autor¡a y derechos de autor, de producci¢n y distribuci¢n, de fomento a la lectura y del servicio Regional de informaci¢n hemos logrado importantes avances que se han visto concretados en leyes de derechos de autor y en el fortalecimiento de las oficinas que los protegen, en convenios antipirater¡a, en creaci¢n de sociedades de gesti¢n colectiva de derechos reprogr ficos, en pol¡ticas y leyes de fomento a la industria editorial, en programas de bibliotecas y de promoci¢n de la lectura, entre muchos otros t¢picos relacionados.
Ahora estamos ac para abrir, entre todos, la Nueva P gina del CERLALC.
+Y qu’ esperamos de esta nueva p gina? Primero que todo, un enfoque nuevo, din mico, actual del libro que permita fomentar su creaci¢n y difusi¢n en este siglo que reci’n estrenamos.
Vamos a impulsar el libro, como el mayor bien cultural, portador de educaci¢n y de goce est’tico, y como un bien industrial cuyo desarrollo potencia el crecimiento econ¢mico.
Vamos a inventar libros, a difundir libros, a interactuar con los libros, a enriquecer nuestras culturas, aprovechando las ventajas de la globalizaci¢n, para que podamos usarla con provecho y no sea ella la que termine us ndonos a nosotros.
Vamos a enfrentar juntos el reto que presentan las nuevas tecnolog¡as frente al libro. Las p ginas digitales, la difusi¢n por Internet, la protecci¢n de los derechos de autor en la red, son temas de gran actualidad que nos convocan a pensar y a tomar decisiones oportunas.
Con el apoyo fundamental de la UNESCO, cuyo Director General, Koichiro Matsuura, nos visit¢ hace s¢lo dos meses; del Banco Interamericano de Desarrollo, de la Organizaci¢n Mundial de la Propiedad Intelectual, de la Organizaci¢n de Estados Iberoamericanos y de moltiples entidades multilaterales, regionales y nacionales que respaldan este proyecto de vida y cultura, vamos a abrir esta nueva p gina y vamos a escribirla con letras magistrales.
Como lo ha dicho Adelaida Nieto, nuestra querida escritora, actriz y gestora cultural que hoy lidera, con entusiasmo y energ¡a, esta nueva cruzada por la lectura: ‘Vamos a conocernos para entendernos; vamos a entendernos para respetarnos, y vamos a respetarnos para vivir en un mundo donde la violencia sea extraditada y donde la oportunidad de ser felices sea declarada ciudadana del mundo’.
Vamos a decir todos, con una sola voz: ¥Amo los libros… Soy amigo del CERLALC’.
Queridos promotores del libro y de la cultura en Iberoam’rica:
Hace exactamente un mes estuvo en Colombia el admirado escritor portugu’s Jos’ Saramago, presentando su oltima novela. El inmenso teatro de Bogot donde dict¢ una conferencia no dio abasto para tanto poblico que quer¡a conocerlo y escuchar sus palabras de viva voz. Hoy quiero, para terminar, repetirlas ante ustedes porque resumen el sentido de la existencia del CERLALC y de la reuni¢n de este Consejo, cuya sede honra tanto a nuestro pa¡s:
‘Digo que hay que utilizar la cabeza para pensar. Digo que hay que respetar y valorar el legado cultural que recibimos, que hay que leer para pertrecharse de instrumentos que nos permitan combatir el destino que otros nos forjan. Digo que es necesario leer y escribir para entender el mundo y para entendernos mejor a nosotros mismos. Digo que leer… ¥es bueno para la salud!.
Muchas gracias».
