Barreto, al efectuar su denuncia ante la Justicia, entregó copias de viejos documentos que rescató de los archivos castrenses, a partir de una serie de contactos con oficiales retirados del Ejército paraguayo.
Esta documentación se le sumaría a los descubiertos, en 1992, por el abogado de derechos humanos Martín Almada, en le Jefatura de Policía de Asunción, capital del país, en los que se revelaba la práctica de delitos de lesa humanidad bajo el imperio de la ex dictadura paraguaya.
Esos documentos policiales, conocidos como los ôarchivos del terrorö, fueron clasificados, encuadernados y puestos bajo el amparo de la Corte Suprema de Justicia.
Cabe recordar que en esos archivos tenebrosos se hallaron datos acerca de la llamada ôOperación Cóndorö, una asociación entre las dictaduras de Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay, cuyo objetivo consistió en secuestrar y asesinar a los nacionales de esos países, sin importar en que territorio se hallaran.
