Las fronteras pluviales las vigila la Armada, y las terrestres el Ejército Mexicano. Pero este último es el encargado de controlar el círculo exterior del cerco militar a las comunidades rebeldes, es decir a la selva Lacandona y la totalidad del territorio indígena de Chiapas.
El sábado pasado hubo un enfrentamiento entre un convoy militar y un grupo de supuestos asaltantes en el crucero de Nueva Palestina. En respuesta al hecho, la movilización militar se incrementó el fin de semana. Hoy se habla de un montaje para justificar la mayor presencia de los uniformados.
Pocas semanas después de reanudados los patrullajes en la zona de conflicto, los hechos de Nueva Palestina aprietan un poco más la tuerca de la militarización a la zona donde hay un grupo paramilitar priísta, pero sobre todo comunidades autónomas tanto zapatistas como independientes. (Mx/QR/Mt-Po/Cs-Dh/mc)
Pedro Ortega Lugo
