Y si algo faltaba para enojar a quienes consideran que el BNA debe seguir siendo del Estado, la nota la dio el flamante Secretario de Reforma Administrativa, Manuel Solanet.
Tras haber prestado el juramento de práctica, ayer lunes, el economista que ocupó la Secretaría de Hacienda bajo el mandato del genocida teniente general Leopoldo Fortunato Galtieri a comienzos de la década del 80, señaló: «Estamos estudiando todas las alternativas posibles de privatización que aún restan en el Gobierno».
Desde las filas del oficialismo aliancista, uno de los diputados nacionales que alzó la voz manifestando su rotunda oposición a la presunta medida que anunciaría el ex consultor del Fondo Monetario Internacional actualmente devenido en titular del Palacio de Hacienda, fue el radical Alfredo Neme-Scheij que representa a la provincia de Tucumán.
Para el parlamentario ôquedarse sin esta herramienta (el BNA) es peligrosoö puesto que ôel banco está llamado a ser el instrumento del Estado que debe garantizar el financiamiento del sector productivo».
