El Presidente peruano, afirmó que la generación actual vive la liquidación de una era y ôprotagoniza el nacimiento de otraö, al tiempo enfatizó, «nos corresponde asumir la reforma del Estado y la democracia». Seguidamente, remarcó «esta es una era auroral, de fundación y, en algunos aspectos, de renacimiento».
Expresó su confianza en que se podrá devolver a la democracia «la fuerza sugestiva que tuvo en el pasado y darle la eficacia que los nuevos tiempos requieren; yo tengo fe en que no decaeremos».
La construcción de un Estado eficiente y una democracia estable y duradera requiere que «sean analizadas las bases mismas de las instituciones constitucionales y democráticas. La historia que el país ha transitado en los últimos años, -señaló el Mandatario- aconseja cambios radicales, los cuales deberán tener en cuenta los problemas y posibilidades que la globalización entraña para las democracias, amenazadas de modo permanente por la autocracia, como en el Perú».
«Es un hecho que la globalizaci¢n ha puesto en cuesti¢n los Estados nacionales y ha planteado nuevos retos a la democracia», coment¢ Paniagua quien formul¢, acto seguido, una pregunta «+qu’ Estado constituir para lograr una apropiada inserci¢n en el mundo globalizado y qu’ mecanismos de defensa crear para asegurar el imperio de la democracia, entendida no s¢lo como forma de gobierno sino tambi’n como sistema de vida?».
