«De alguna manera, podría definirse que esta fue una de las consecuencias de la crisis que afectó a la cadena de pago de las obligaciones contraídas por el público», afirma el trabajo.
Al tiempo, señala que «la suma del total de inhabilitaciones durante los 12 meses de cada año indica que 1999 fue el peor año, ya que los cierres alcanzaron los 93147 casos, lo que implica un promedio de 7762 cierres mensuales».
Añade el resumen: «Este dato coincide plenamente con los peores meses de la recesión, con lo cual se demuestra que las inhabilitaciones fueron una variable efectiva a la hora de reflejar la situación de la economía real, a partir del nivel de incumplimiento de obligaciones contraídas por el público».
El documento preparado por Veraz, indica -en ese sentido- que «luego de los registros del 99, se ubican el 98 con un total de 73483 casos y un promedio mensual de 6123 cierres; y luego el 2000 con 72929 y un promedio mensual de 6077 casos».
La central de riesgo recordó que desde mediados del a_o 95, momento en el que fue implementado el oltimo r’gimen de inhabilitaciones, tomando en consideraci¢n los cheques rechazados en todo el sistema bancario, hubieron dos grandes modificaciones.
Una de ellas se efectiviz¢ durante la gesti¢n del ex Ministro de Econom¡a, Jos’ Luis Machinea, cuando se le permiti¢ a los titulares de cuentas corrientes que pudieran cubrir el quinto cheque rechazado, por no contar con los fondos suficientes, en un plazo de dos semanas antes de que el Banco Central de la Repoblica Argentina decretara su inhabilitaci¢n.
La segunda de las modificaciones se concret¢ en la gesti¢n del actual titular de la cartera de Hacienda, Domingo Felipe Cavallo, al flexibilizar las normativas, autorizando a cada entidad bancaria a que estableciera cuando deb¡a cerrarse una cuenta corriente.
«Dada la ca¡da de la actividad econ¢mica y el dato que el 2000 no fue el a_o de mayor cantidad de cierres, podr¡a expresarse que la intenci¢n tuvo ‘xito», indica el trabajo.
