Pero Galicia es mucho más que mar, y la información, por un lado, ha movido las voluntades de miles de personas que se desplazaron a la zona a ayudar con su trabajo, y por otro, ha desesperado a marineros, mariscadoras, amas de casa y viajeros incesantes. Así, bajan las ventas de productos gallegos, que a su vez suben sus precios. Muchos de los que pensaban visitar la región se echan para atrás. No quieren ver sus vacaciones manchadas de chapapote. La economía gallega sufre y sufrirá lo indecible por culpa de este vertido, igual que pasara en meses pasados con la alerta sobre las vacas locas.
Liceus, Revista de Humanidades del siglo XXI dedica su próximo número a esta comunidad, y lo hace con la intención de mostrar las riquezas que ofrece la Galicia no manchada de fuel. Trata la evolución artística que, plasmada en un marco excepcional como es el Centro Galego de Arte Contemporánea, sitúa a la región en la cabeza de la vanguardia. Su innovación tecnológica, arquitectónica, recogida en los Museos Científicos de A Coruña. El cine, más allá de la película «Los lunes al sol» nominada para los Oscar, es uno de los que más fuerza está cobrando en España. Una historia, plagada de aventuras y desventuras. La música, lejana del mito de la gaita y abanderada por la Real Filharmónica de Galicia y la Orquesta Sinfónica. Todos estos son algunos de los temas en los que ahonda Liceus, Revista de Humanidades del siglo XXI para ayudar a la limpieza de las playas y de la imagen de Galicia.
Han colaborado en la redacción de los contenidos de Liceus, entre otros, Francisco Gimeno Suances, Manuel Vila López, el realizador Francisco Cuesta, el director de cine y guionista Jorge Coira y el historiador de arte Alberto Cartón. Vari Caramés ha prestado una de sus famosas fotografías para configurar la portada y los artistas Juan Martínez de la Colina y Maria Xosé Ares han ilustrado algunos de los artículos de la revista.
Se trata pues, de una iniciativa para fomentar el arte, la cultura y la sociología de una comunidad, que pese a haber sufrido en sus carnes uno de los mayores desastres ecológicos de la historia española, continúa ofreciendo a los visitantes un amplio abanico de ofertas culturales.
