El volumen se abre con un importante texto de Fernando Savater sobre la búsqueda del placer, que da paso a los retratos de tres “Matadores” (un performer, un actor porno y un exorcista: tres personajes que trabajan de una u otra forma en torno a los temores de la gente), fotografiados por Jorge Represa.
Enhebrados alrededor de una de las mejores narraciones de terror, “El horla” de Guy de Maupassant, conforman el corazón de la revista ocho grandes reportajes fotográficos de Roger Ballen, Gabriele Basilico, Max Pam, Juan de Sande, Manabu Yamanaka (con el inserto de varios poemas en Braille), Yoshiko Munakami, Francisco Boix y el grupo formado por Adam Broomberg, Oliver Chanarin y Carlos Mustiennes. Todos ellos reflejan sus personales y sorprendentes visiones sobre el miedo.
Por otro lado, la revista se lanza por primera vez al mercado internacional, con el lanzamiento de parte de su edición enteramente en inglés.
Pero Matador es más que una revista, es un estilo de vida. Por ello, junto con cada volumen se publica un “Cuaderno de Artista” singular y de alta calidad. En esta ocasión Miquel Barceló ha dibujado especialmente para Matador un Cuaderno que ha titulado «Chinerías»: unas bellísimas acuarelas con motivos florales y marinos.
Y junto al Cuaderno de Artista y la propia revista, Matador cada año presenta un vino único. Este año, Peter Sisseck ha creado especialmente para la Bodega Matador, el vino Barceló, con una etiqueta elaborada por el artista mallorquín.
