El trabajo que mostramos en la galería La Fábrica es una serie (Winter Garden) de ocho fotografías creadas a partir de una instalación: pigmentadas digitalmente, representan un jardín brillante, exuberante, en un lecho de hielo. El proceso congelante combinado con la impresión digital realza el color y acentúa la ironía de la línea entre la vida y la muerte. Se trata de una nature morte, una naturaleza muerta ; estas imágenes aparentemente rebosan de la flora en su momento más álgido, de explosión y, sin embargo, conforman un jardín que se conserva en un congelador. Es un trabajo que se interroga sobre la mortalidad, la fragilidad de la vida o la supervivencia de nuestra especie en la edad de la manipulación genética fluyen en sus trabajos. Marc Quinn congela un jardín artificial, crea un mundo helado de colores espeluznantes, pétalos cerosos y flores siniestras. Desde su perspectiva, la criogénica parece una progresión casi natural en nuestra obsesión por la longevidad.
Marc Quinn se hizo conocido a comienzos de la pasada década con el trabajo «Yo, la cabeza de sangre». Para ello, el artista permitió que le sacaran 4.5 litros de su sangre en el curso de 5 meses. Después la presentó congelada, dentro de una urna de cristal. Las esculturas de Marc Quinn, quizás más que las de cualquier otro, han venido para significar una sensibilidad voluntariosa frente al cuerpo y la mortalidad criada por el arte británica en los años 90.
Marc Quinn es uno de los Young British Artists más reconocidos internacionalmente. Entre sus exposiciones destacan la Bienal de Sidney (1992), Sensation, Young British Artists from the Saatchi Collection (1993), Tate Gallery de Londres ( 1995), Hamburger Banhoff (1998), Fondazione Prada, Milan (2000), Spectacular Bodies, Hayward Gallery, Londres (2001) , Tate Liverpool (2002), Statements 7 , 50 Bienal de Venecia (2003), Mary Boone Gallery (Nueva York) 2004.
La exposición se inagura el 4 de mayo a las 20 h.
LA FÁBRICA GALERÍA
c/ alameda, 9
28014 Madrid
www.lafabricagaleria.com
