Las cinco botellas se presentan en un excepcional estuche y en cada una de ellas se sustituye su legendaria etiqueta azul por un grabado del caminante en diferentes momentos de estos cien años: desde el diseño original a los posteriores, mostrando su paso firme, su adaptación a cada momento histórico y sobre todo, los valores y principios de Johnnie Walker: el progreso personal y el espíritu de liderazgo.
Sólo cinco estuches en España, dos de ellos adquiridos en Barcelona por Licorerías Lafuente y Snooker
Para este aniversario, Johnnie Walker Blue Label ha realizado cien ediciones que se distribuirán en todo el mundo, de las que sólo cinco se distribuirán en establecimientos seleccionados y licorerías especializadas de diferentes puntos de la geografía española. Dos de estas piezas de coleccionista han sido adquiridas hasta el momento sólo en Barcelona, una en Licorerías Lafuente (Aragó, 241) y otra en Snooker (Roger de Llúria, 42), donde estarán expuestas al público.
El reconocimiento y el aprecio del público catalán por los grandes whiskies se manifiestan en la presencia de estas ediciones en dos de los establecimientos más selectos de Barcelona. Tradicionalmente, Cataluña es uno de los mercados destacados por su pasión por los whiskies más exclusivos. El valor de la edición centenario de Johnnie Walker Blue Label se cotiza a partir de los 5.000 €.
Imágenes históricas y símbolos únicos
En su pasión por la excelencia, Johnnie Walker Blue Label ha cuidado al máximo la calidad y ha reforzado nuevamente su carácter artesanal que se aprecia en la lujosa presentación de estas botellas.
Todas las imágenes de esta colección proceden de los archivos históricos de la firma y cada una de ellas refleja la asociación entre Johnnie Walker y diferentes ámbitos. En una de las botellas se recuerda la imagen del caminante en mangas de camisa con un bate de críquet, mientras que en otro de los grabados ese mismo caminante aparece vestido con un elegante abrigo irlandés.
Esta colección de botellas grabadas representa los valores de la marca y sobre todo la de su fundador, John Walker, un emprendedor escocés que, en su afán por elaborar el mejor Blended Scotch Whisky, fundó en 1820 la casa Johnnie Walker.
En 1867, Alexander Walker, hijo del fundador, desarrolló y registró la característica etiqueta inclinada, y tres años más tarde la botella cuadrada. A finales de 1908, y gracias al arte y la maestría del dibujante Tom Browne, el icono del caminante comenzaba su andadura como uno de las imágenes más reconocidas en el mundo.
Estos tres elementos son los símbolos ineludibles de Johnnie Walker, presentes en cada botella y en la filosofía misma de la marca.
La calidad de una marca legendaria
La exclusividad de Johnnie Walker Blue Label radica en su rareza. Su mezcla atesora un líquido aterciopelado e irrepetible, conseguido gracias a una combinación de 16 whiskies cuidadosamente seleccionados por sus características únicas, que garantizan una personalidad sublime e inigualable.
Cada uno de ellos ha sido seleccionado de entre las mejores barricas de las reservas de Johnnie Walker en el momento óptimo de su maduración. El resultado es un whisky complejo y profundo con una notable suavidad y textura delicada, que concluye en una mezcla armoniosa y perfectamente equilibrada.
Johnnie Walker Blue Label es un whisky de aspecto brillante e intenso, con delicados tonos ámbar que sorprende en nariz por su aroma generoso y envolvente, notas ahumadas y matices de uvas pasas y nueces. Un whisky que por sus características está considerado una auténtica rareza y un símbolo de distinción.



