La Guardia Civil ha desarticulado una organización criminal presuntamente dedicada al robo de mercancías de camiones en circulación mediante el conocido como «método del surfero», una modalidad delictiva que consiste en acceder al interior de vehículos de transporte mientras continúan circulando por carretera. La actuación se enmarca en la Operación de Alto Impacto CERES 2.0., denominada «New Moon-Ceres», y ha culminado con la detención de diez hombres, considerados presuntos responsables de once robos con fuerza perpetrados entre los meses de febrero y mayo en diferentes puntos de España.
Según la información facilitada por la Guardia Civil, los delitos investigados se cometieron en las provincias de Cáceres, Cuenca, Huesca, Toledo y Murcia. El valor conjunto de las mercancías sustraídas asciende a 481.000 euros, destacando especialmente el robo de una carga de tabaco transportada por la autopista AP-36, a la altura de Quintanar de la Orden (Toledo), valorada en aproximadamente 400.000 euros.
La investigación ha permitido determinar que la organización mantenía un elevado grado de especialización y adoptaba numerosas medidas para dificultar su localización. Sus integrantes permanecían en un mismo país durante periodos inferiores a dos semanas, modificaban con frecuencia sus itinerarios, los medios de transporte empleados y las formas de desplazamiento. Asimismo, utilizaban documentación falsa para alquilar las viviendas en las que se alojaban temporalmente durante la preparación y ejecución de los robos.
De acuerdo con la Guardia Civil, la estructura de la organización se extendía por varios países de la Unión Europea, entre ellos Francia, Italia y Alemania, además del Reino Unido. También disponía de vehículos específicamente modificados para facilitar la ejecución de este tipo de asaltos.
El denominado «método del surfero» comenzaba con la utilización de dos vehículos de gran cilindrada encargados de realizar labores de vigilancia y ralentizar deliberadamente el tráfico con el objetivo de aislar al camión seleccionado. Una vez reducida la velocidad del vehículo objetivo y aprovechando circunstancias favorables de la vía, como cambios de rasante, los delincuentes aproximaban un camión previamente modificado hasta situarlo junto a la parte trasera del remolque.
Según la investigación, dicho camión había sido adaptado mediante el recorte de la parte delantera de la caja de carga, permitiendo que uno de los integrantes pudiera salir al exterior, apoyarse sobre el capó y acceder a la parte posterior del camión asaltado. Desde esa posición, empleaba una sierra radial u otras herramientas similares para forzar los sistemas de cierre del remolque. Una vez abierto el acceso, el asaltante entraba en la zona de carga, seleccionaba los productos de mayor interés y los lanzaba al vehículo modificado, donde otro miembro de la organización los recogía. Este procedimiento hacía que, en muchos casos, los conductores no descubrieran el robo hasta llegar a su destino y proceder a la descarga de la mercancía.
La fase final de la operación se inició tras detectar la Guardia Civil la llegada a España de varios integrantes del grupo el pasado 13 de junio. Los investigadores comprobaron que se habían instalado en una vivienda de alquiler situada en la localidad alicantina de Cox.
Durante la madrugada del 17 de junio, los sospechosos presuntamente llevaron a cabo un nuevo asalto a un camión que circulaba por la autovía A-7 en dirección Madrid, del que sustrajeron dieciséis televisores de plasma valorados en 12.800 euros. Al día siguiente, el 18 de junio, los agentes registraron la vivienda donde se ocultaban y procedieron a la detención de los diez presuntos integrantes de la organización.
La Guardia Civil señala que los detenidos cuentan con antecedentes por delitos contra el patrimonio y, en algunos casos, también por delitos contra las personas. Además, uno de ellos tenía en vigor una Orden Europea de Detención emitida por las autoridades de Rumanía y Austria.
Durante el registro de la vivienda fueron intervenidos un camión y una furgoneta modificados para facilitar el acceso a los vehículos asaltados, diversos sistemas de comunicación por radio, matrículas de distintos países y herramientas especializadas empleadas presuntamente para cometer los robos. Asimismo, se recuperaron la totalidad de los televisores sustraídos en el último asalto, que fueron devueltos a su propietario tras acreditarse su procedencia.
Los diez detenidos fueron puestos a disposición del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 2 de Orihuela (Alicante), que acordó su ingreso en prisión.
La operación «New Moon-Ceres» ha sido desarrollada por el grupo de investigación CERES de la Comandancia de la Guardia Civil de Toledo, con la colaboración del Ministerio del Interior de Rumanía, EUROPOL, el Grupo de Reserva y Seguridad (GRS) número 3 de Valencia y la Unidad Técnica de Policía Judicial de la Guardia Civil.
Artículo redactado con asistencia de IA (Ref. APA: OpenAI. (2026). ChatGPT (GPT-5.5, 5 de julio). OpenAI).



