La persistencia del humo procedente de los incendios forestales que afectan a Canadá continúa deteriorando la calidad del aire en amplias zonas del noreste de Estados Unidos, una circunstancia que coincide con la celebración de la final de la Copa del Mundo en Nueva Jersey. Las autoridades estadounidenses mantienen activas alertas por contaminación atmosférica en varios estados, mientras los modelos meteorológicos apuntan a que la situación podría prolongarse durante el fin de semana.
En un análisis de nuestro colaborador, el Dr. Francisco José Roig Vázquez, médico especialista en Neumología, doctor en Medicina y divulgador científico en enfermedades respiratorias, explica que la presencia de elevadas concentraciones de partículas finas PM2,5 constituye un factor de riesgo para cualquier actividad física intensa. Estas partículas, generadas principalmente por el humo de los incendios, pueden penetrar profundamente en el aparato respiratorio y agravar patologías preexistentes, además de afectar al rendimiento físico incluso en personas sanas.
«En algunas zonas se están registrando concentraciones de partículas PM2,5 que alcanzan valores extremadamente elevados. Niveles superiores a 300 ya se consideran una emergencia sanitaria porque pueden afectar gravemente a la salud de la población, no únicamente a los grupos de riesgo.»
El especialista señala que, en áreas próximas a Nueva Jersey y Nueva York, se han registrado índices de calidad del aire equivalentes a valores comprendidos aproximadamente entre 150 y 170, considerados insalubres por las escalas utilizadas habitualmente para evaluar la contaminación atmosférica. Aunque estos registros pueden variar en función de la evolución del humo y de las condiciones meteorológicas, advierte de que la previsión no apunta a una mejora inmediata.
Desde el punto de vista fisiológico, el neumólogo recuerda que el ejercicio de alta intensidad incrementa notablemente el volumen de aire inspirado, favoreciendo que una mayor cantidad de partículas alcance las vías respiratorias inferiores.
«En estas condiciones pueden aparecer cefaleas, mayor fatigabilidad, accesos de tos o incluso episodios de broncoespasmo en deportistas con antecedentes asmáticos. El rendimiento físico puede verse reducido y la sensación de fatiga será mayor durante el esfuerzo.»
Las partículas PM2,5, con un diámetro inferior a 2,5 micras, figuran entre los contaminantes atmosféricos de mayor impacto sanitario. La Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA) y otras autoridades de salud pública recomiendan limitar la actividad física al aire libre cuando los índices de calidad del aire alcanzan niveles considerados insalubres, especialmente en personas con enfermedades respiratorias o cardiovasculares.
A juicio del especialista, si las concentraciones aumentaran por encima de determinados umbrales, los organizadores deberían valorar medidas excepcionales para proteger la salud de los participantes.
«Con niveles superiores a 200 debería plantearse la posibilidad de suspender el evento o trasladarlo a una zona con mejores condiciones ambientales. Con los valores registrados durante la jornada de hoy sería recomendable limitar cualquier esfuerzo físico que exceda la actividad habitual.»
Por el momento, la FIFA no ha anunciado cambios en la programación de la final. Entretanto, las autoridades estadounidenses continúan monitorizando la evolución del humo procedente de los incendios forestales de Canadá, un episodio que mantiene activas alertas por calidad del aire en buena parte del noreste del país y que ha llevado a recomendar a la población vulnerable reducir la exposición al aire libre.
Artículo redactado con asistencia de IA (Ref. APA: OpenAI. (2026). ChatGPT (versión GPT-5.5, 17 de julio). OpenAI).
