Los detenidos, dos hombres de 48 y 51 años y una mujer de 37, operaban mediante una empresa dedicada al envío de animales. La Guardia Civil sostiene que utilizaban esa actividad legal para comercializar reptiles protegidos y que habían comenzado a criar ejemplares de forma clandestina, sin comunicarlo a la autoridad administrativa competente.
De acuerdo con la investigación, obtenían animales extraídos de su entorno natural mediante contactos en países de América, África y Asia. Después trasladaban ejemplares a ferias europeas, donde presuntamente los introducían en el circuito comercial junto a animales de procedencia legal. Los agentes siguen analizando el material intervenido para determinar el alcance de la actividad.
En los registros encontraron incubadoras, terrarios y recipientes de transporte. También intervinieron cuatro pistolas sin licencia, casi 200 cartuchos de arma corta, un rifle de aire comprimido, una táser, una defensa extensible, dispositivos electrónicos y documentación.
A los tres detenidos se les atribuyen presuntos delitos de pertenencia a organización criminal, contra la fauna, contrabando, blanqueo de capitales y tenencia ilícita de armas. La investigación ha sido desarrollada por el Seprona de la Guardia Civil en Valencia y Castellón, con participación de personal del Ministerio para la Transición Ecológica. Las diligencias se han entregado al Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 1 de Segorbe.
Artículo redactado con asistencia de IA (Ref. APA: OpenAI. (2026). ChatGPT (GPT-6, 26 de septiembre)).

