Su disco Boulevard, editado en julio del 95, ha vendido más de 200.000 copias por todo el mundo y ha adquirido la categoría de clásico. Fue elegido Disco del Año en Inglaterra, en cuya capital fue candidato al Dance Music Awards junto con artistas como Goldie, d’Angelo y… Michael Jackson. Nada mal para un «extraño francesito«. Desde entonces, nuestro héroe Ludo ha adquirido mayor renombre al unirse al caboverdiano Boy Ge Mendes y al sintético e histórico Pierre Henry.
Pero a Ludovic le importan más bien poco los honores, premios y otras condecoraciones académicas. Reservado y taciturno habitante de los alrededores de París, no hay mejor momento para él que aquel en que se encierra en el estudio de su casa a juguetear con sus maquetas y su música. Fue precisamente allí donde, en 1991, nació su característica música de fusión, obtenida mediante la mezcla de tecno con jazz y blues, ambient, house y dub. Lejos de ser un simple collage de sonido comercial y chapucero, se trata más bien de una mezcla madurada cuidadosamente, una h bil mezcla de m quinas e instrumentos, ra¡ces y modernidad.
Cuando samplea a los viejos bluesman norteamericanos (como en el ya famoso Alabama Blues, aparecido en 1995 y que ha contado desde entonces con un buen nomero de imitadores, basta con escuchar lo oltimo de Moby…), lo hace con todo el respeto de un exigente devoto de Lightnin’ Hopkins y de la mosica negra en general; y es que Ludovic creci¢ escuchando a Bob Marley, Toots y los Maytals, as¡ como a Miles Davis y Kool and the Gang.
Su implicaci¢n en la mosica surgi¢ de forma casi fortuita. Hace tiempo, nuestro compositor so_aba con ser una estrella del deporte. De adolescente, su pasi¢n por la vela, el windsurf, el esqu¡ y deportes similares se vio interrumpida por un accidente. De esta forma, se meti¢ en el mundo de la inform tica y trabaj¢ como pinchadiscos en alguna que otra fiesta. Junto con un amigo, Guy Rabiller, compuso sus primeros temas bajo el nombre de Sub System. Incluso en aquella ‘poca, su preocupaci¢n absoluta se centraba en evitar sonar como los dem s. «En aquella ‘poca, los ritmos tecno se tocaban siempre a 150 bpm, ritmo que se hab¡a impuesto a la fuerza. As¡ que empec’ a tomarme todo de forma m s lenta…»
Ludo edit¢ una serie de EP bajo distintos seud¢nimos: Deep Side, Soofle, Modus Vivendi, LN’s, Nuages, D.S. Pronto se desprendi¢ de estilo tecno convencional en favor de un enfoque musical m s sensual y melanc¢lico. A partir de este momento, se a_adi¢ un nuevo punto cardinal al eje anteriormente formado por Nueva York, Chicago y Detroit: Par¡s.
Pero Ludo no se preocupa por las etiquetas. Ni por el panorama musical tecno que, en su opini¢n, est regido demasiado a menudo por las ansias de la producci¢n industrial, la demagogia, el dinero f cil y el cinismo. Ludo ha alcanzado su propio sue_o: grabar y, en especial, tocar en directo con otros mosicos como lo hizo por ejemplo en el festival Transmusicales de Rennes en 1995 o en el de Printemps de Bourges al a_o siguiente. Encontr¢ un grupo de jazz en… Saint Germain en Laye y, desde el disco Boulevard, los proyectos de St Germain cuentan con la presencia permanente de sus componentes: Pascal Ohs’, trompeta, Edouard Labor, saxo y flauta, Alexandre Destrez, teclado, y Edmondo Carneiro, percusi¢n. «No soy un mosico«, afirma Ludo con modestia, «obtengo mejores resultados con el rat¢n del ordenador. De hecho, despu’s de Boulevard, pens’ en dejar la mosica. Sent¡a que no lo estaba haciendo bien: mosica house tocada por un tipo blanco…«.
En la actualidad, tras un par’ntesis sin grabaciones debido a dificultades contractuales, Ludovic Navarre, alias St Germain, ha vuelto con un nuevo disco bajo el prestigioso sello de jazz Blue Note. En cuanto al proyecto, cuya publicaci¢n se espera para el 18 de abril, Ludo ofrece pocos detalles: «Habr cuatro temas aut’nticamente house. Todo el disco es una continuaci¢n de mi obra, con m quinas y mosicos, y sonidos en directo y sampleados«. Entre los artistas invitados se encuentran el guitarrista jamaicano Ernest Ranglin y la percusionista Idrissa Diop.
Hasta el momento de su publicaci¢n, basta con escuchar de nuevo sus antiguos temas como My mama said, Walk so lonely o Prelusion para percatarse de que la mosica de Ludovic Navarre trasciende las modas y tendencias. Tendr algo que ver con el nombre: sencillamente, las cuentas de St Germain nunca envejecen.
ST GERMAIN en concierto:
29 de marzo: Razzmatazz (Barcelona). 22.00
30 de marzo: La Riviera (Madrid). 21.30
