Y, como no podía ser menos tras escuchar los precedentes, «Some Lovely Hands On Dry Skins» es un perturbador tramado de improvisación rock contemporánea, de esa que basa sus esquemas en la América más cautivadora sin importar el licor que beban: lo mismo se despachan esquemas propios del country alternativo más embriagador que arremeten con furia sobre las tendencias que auspician la ciudad de Washington. AUDIENCE no son un estilo. Son una perfomance convulsa que digiere elementos distintos para forjar su propio estilo, inclasificable pero definitivamente definible con una sola palabra: arrollador. Porque más allá de una producción no muy lograda, AUDIENCE embelesan con sus ritmos, sus improvisaciones, sus lecturas anárquicas y valientes sobre legados que todos hemos absorbido en los últimos años, y consiguen temas que son montañas rusas de la exploración musical («Nashville shirts (loser´s clothing), «Over (on fire in a song)»), febriles instrumentales (la voz como instrumento otra vez) que no dan pie la descanso. Ni de la respiración ni del cerebro. Demasiado empuje para perder la atención.
Jesús Castillo
