Formados a finales de los noventa, Astrud han sido desde siempre desconcertantes para muchos. Un grupo capaz de escribir grandes canciones sin perder el sentido del humor, de demostrar que se puede ser inteligente y a veces disfrutar siendo frívolo, que tiene muy claro que aunque ‘todo da lo mismo’ vale la pena currárselo. Dos discos, “Mi Fracaso Personal” (Virgin/ Chewaka,00) y “Gran Fuerza” (Virgin/ Chewaka,01), varios eps y un montón de conciertos han dejado claro que son mucho más que un simple divertimento. Aunque en un mundo tan gris ser un divertimento ya es mucho.
La expectación creada ante la publicación de “Performance” (Sinnamon Records,04) -precedido por el ep ‘Todo nos parece una mierda’ que se ha convertido contra todo pronóstico en una de las ‘sensaciones’ de la temporada- ha dejado en evidencia que, a pesar de que han seguido muy activos a lo largo de estos tres años, se les echaba de menos. Grabado con bajo, batería y guitarra –toda una novedad para un grupo que hasta la fecha había hecho del ordenador su mejor aliado- y con arreglos tal vez más precisos que en sus anteriores discos, Performance no es el álbum de madurez de Astrud, es tan sólo su tercer disco. Que ya es mucho.
Un disco en el que encontramos desde hits bailables – ‘Todo nos parece una mierda’, ‘Vamos a un bar’, ‘Quedamos así’…-, a baladas capaces de poner lágrimas en los ojos –‘Me Desdigo’. Canciones que pueden tener como protagonista a un auténtico cabrón –‘Caridad’, ‘He vuelto’- o a un futbolista que descubre que quiere ser video artista -‘Soy Futbolista’, tema rescatado de la fantástica banda sonora que crearon para el Mystique de Carles Congost. Canciones que pueden hablar de un masaje susceptible de acabar en asesinato, del grupo que más te gusta, del Cd que grabaste para alguien que te importaba, del nit bus, de lo que dijiste y te gustaría no haber dicho. Canciones que hablan de todo y nada porque, como ellos mismos dicen al final, ‘Todo da lo mismo’.
Tal vez sea el disco más melódico de Astrud, en el que más se nota que les encantan Morrissey y The Magnetic Fields –por cierto, Claudia Gonsom, una de sus mejores amigas, pone los coros en tres de los temas además de tocar el piano en ‘He vuelto’. Tal vez sorprenda el falsete de Manolo, los coros que recuerdan a los Beach Boys o a The Carpenters (han contado con un grupo de sopranos para hacerlos!). Tal vez tan sólo sea la evolución lógica de Astrud. Su tercer álbum.
Web: http://www.austrohungaro.com
