El gobierno chileno,- a través de su autoridad competente, la Superintendencia de bancos e Instituciones Financieras -, ha flexibilizado, al fin, su postura ante los compromisos adquiridos por el BSCH para reducir su participación en el mercado, que en estos momentos es del 28%. El motivo no ha sido otro que la consideración, por parte de la autoridad chilena, de que todavía es muy pronto para esperar resultados concretos, ya que hace poco tiempo que el BSCH se hizo con el banco de Santiago.
No cabe duda de que el holding español respirará tranquilo,- al menos por un tiempo-, con esta decisión, ya que teniendo en cuentas las oscuras condiciones en las que el BSCH adquirió el Santiago, podría, si la Superintendencia hubiera carecido de extrema tolerancia, haber terminado de un plumazo con la fiebre expansionista de esta entidad en Latinoamérica. Recordemos que Lucsik se retir¢ de la lucha por el Santiago, por juzgar sobrevalorado el precio que el BSCH pag¢ por el Santiago.
Los compromisos que el BSCH incluy¢ en la carta de intenciones que envi¢ a la SBIF a cambio del control del 43,5% del Santiago son cuatro: No fusionar el Santander y el Santiago, no realizar reducciones masivas de personal, mantener la independencia administrativa del Santander y el Santiago e informar, al menos trimestralmente, a la Superintendencia sobre sus avances en la reducci¢n de su cuota de mercado.
La Superintendencia entendi¢ esta oltima condici¢n, que se adopt¢ con el banco Central chileno, como la venta en un plazo determinado de uno de los dos bancos ( el Santander o el Santiago), pero tras el oltimo informe que le fue entregado por el BSCH en agosto, la autoridad, sorpresivamente, ha optado por no otorgar plazos para la desconcentraci¢n, argumentando que esta medida podr¡a espantar a los mercados y arruinar a los inversores.
No cabe duda de que el BSCH jug¢ bien sus cartas a la hora de realizar la operaci¢n, colocando en estos momentos en una situaci¢n inc¢moda a las autoridades chilenas, quienes deber n enfrentarse a duras cr¡ticas de sectores que defienden el libre mercado.
LA SUPERINTENDENCIA DE BANCOS EJERCE LA OBLIGADA TOLERANCIA PARA CON EL BSCH
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