La amenaza realizada a la policía panameña por el jefe paramilitar colombiano, Carlos Castaño, está teniendo los frutos esperados. El gobierno panameño decidió destinar más hombres en la frontera con Colombia.
De esta manera se intentaría evitar que la guerrilla izquierdista colombiana tenga una puerta de escape, cuando se vea atacada por el ejército y por los paramilitares.
La Presidenta Mireya Moscoso ordenó comprar un buen lote de armas para equipar a su policía fronteriza. Así mismo, dispuso el traslado de más efectivos a la región del Darién.
El ministro de Gobierno y Justicia, Winston Spadafora, dijo que no iniciarán una carrera armamentista, pero que es necesario comprar fusiles AK-47 entre otros pertrechos militares, para ser usados en la selva.
Se conoció además que los indígenas panameños de la comunidad Kuna Yala serán enviados a la frontera, puesto que conocen la selva y ya han recibido instrucción militar especial. Organismos de derechos humanos protestaron ante esta situaci¢n pues se utilizar a los ind¡genas como carne de ca_¢n. (Pa/LY/Au/Amr/mc)
EL CONFLICTO COLOMBIANO PARECE EXTENDERSE SIGILOSAMENTE
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