Este lunes empezó el juicio de extradición de Augusto Pinochet a España. La audiencia se realiza en la pequeña Sala número uno del Tribunal de Magistrados de Londres, en el barrio turístico de Covent Garden.
El «senador vitalicio» excusó su presencia en la sala por razones de salud, a lo que accedió el Tribunal. Sin embargo, le recordaron que deberá estar presente cuando se dicte sentencia. Se cree que el juez Ronald Bartle dictará sentencia esta semana, pero las partes podrán apelar la resolución. Esto demoraría varios meses, hasta un año y medio o dos, una resolución definitiva. Todo este tiempo, sea cual fuera la resolución, Pinochet debe permanecer detenido en Londres.
Ronald Bartle, a cargo del proceso de extradición, fue candidato al Parlamento por el Partido Conservador. Además, pertenece a un club «patriótico», en el cual Margaret Thatcher ejerce la Vicepresidencia y cuya posición en favor de la libertad de Pinochet es pública.
Mientras se resuelve el proceso de extradici¢n de Pinochet a Espa_a, tanto el gobierno de Chile, como los partidarios o defensores legales del exdictador, insistir n en presentarlo como un hombre anciano y enfermo. Esto con el fin de conseguir su liberaci¢n por razones humanitarias.
Todo comenz¢ cuando el 16 de octubre del a_o pasado, Scotland Yard detuvo al exdictador,una semana despu’s de haber sido operado en una cl¡nica de Londres. La detenci¢n se produjo por petici¢n del Juez Baltasar Garz¢n de la Audiencia Nacional espa_ola. El magistrado espa_ol invoc¢ la presunta responsabilidad de Pinochet en los delitos de genocidio, secuestro, tortura y asesinato de opositores durante su dictadura militar.
A partir de entonces, se sucedieron veredictos, apelaciones y recursos que desembocaron en la sentencia de la C mara de los Lores, de marzo pasado. La sentencia indica que Pinochet puede ser juzgado por los delitos de tortura y conspiraci¢n para torturar, cometidos a partir del 8 de diciembre de 1988.
El fallo de los lores brit nicos impide que, en caso de ser extraditado a Espa_a, Pinochet sea juzgado por los cargos de genocidio, secuestros, torturas y asesinatos. Todos estos delitos fueron cometidos entre 1973 y 1990, tiempo que dur¢ la dictadura de Pinochet.
La decisi¢n de los lores se basa en que a partir de 1988, la Convenci¢n contra la Tortura de 1984 fue reconocida y entr¢ en vigencia en los tres pa¡ses implicados en la extradici¢n: Reino Unido, Espa_a y Chile.
El juicio de Extradici¢n se hizo posible, en un principio, gracias al caso de tortura contra el joven Marcos Quesada, hecho ocurrido el 24 de junio de 1989. Luego, el juez Baltasar Garz¢n present¢ nuevos casos sucedidos con posterioridad a diciembre del 88. En este oltimo a_o, desde la detenci¢n de Pinochet en Londres, se han dado varios hechos que podr¡an hacer pensar que el muro de la impunidad se resquebraja:
Durante meses hubo una difusi¢n amplia y detallada de los m’todos represivos y totalitarios utilizados por la dictadura militar para permanecer el poder, en Chile.
El debate jur¡dico fortaleci¢ las tesis que impulsan la necesidad de que los delitos como genocidio o violaciones a los derechos humanos puedan ser juzgadas y sancionadas en cualquier parte del mundo.
El proceso iniciado por el juez Garz¢n, alent¢ la reapertura de causas cerradas y la bosqueda de la verdad y la justicia en Argentina. En Chile, favoreci¢ que algunos jueces agilizaran las viejas causas. Gracias a ello, varios militares han sido detenidos, y otros tienen orden de captura. La fiscal¡a acus¢ a Pinochet de haber maltratado sicol¢gicamente a los detenidos desaparecidos y a sus familiares. Esta acusaci¢n ha sido realizada durante el primer d¡a del proceso de extradici¢n que se lleva a cabo en Londres.
Adem s, present¢ 35 cargos contra Augusto Pinochet. El fiscal Alun Jones explic¢ que existen m s de 1100 delitos de torturas y desapariciones, anteriores a diciembre del 88. Afirm¢ que Gran Breta_a debe permitir la extradici¢n de Pinochet a Espa_a, porque ambos pa¡ses firmaron el acuerdo la Convenci¢n Europea de Extradici¢n, convenio que obliga a la cooperaci¢n.
Alun Jones dijo que Pinochet, adem s de aplicar una tortura sicol¢gica, planific¢ «junto otros», eliminar a todas aquellas personas que constitu¡an una amenaza para mantenerse en el poder. (Cl/YH/Au-Mt/Pl-Dh/ap)
EL JUICIO DE EXTRADICIÓN A COMENZADO SIN LA PRESENCIA DEL DICTADOR
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