La unanimidad de las encuestas parece disipar las dudas sobre la identidad del próximo Presidente argentino. Los indicios favorecen a Fernando de la Rúa, candidato de la Alianza Opositora, y dirigente de un partido histórico y antagónico al peronismo, la Unión Cívica Radical.
Si eso ocurre, será la primera vez que el justicialismo, derrotado en las urnas, ceda el gobierno a la oposición. Carlos Menem que gobernó mas de diez años, no conseguirá que el justicialismo pueda sucederse a sí mismo.
Menem dejará un país modernizado, en algunos aspectos, pero profundamente empobrecido. Quince de cada cien argentinos están oficialmente sin trabajo. Y muchos malviven con empleos precarios.
En los años 50, en el primer gobierno de Perón, se consideraba una conquista social que la riqueza producida se repartiera en partes iguales entre capital y trabajo.
Menem dejará una Argentina donde según los índices oficiales, el 20 por ciento más rico de la población, acapara el 53 por ciento de la riqueza. Mientras el 20 por ciento m s pobre, apenas obtiene el 4, 2 por ciento.
Durante su mandato, se privatizaron las principales empresas estatales y la corrupci¢n ha calado profundamente en el aparato del Estado. Precisamente una de las banderas del candidato de la oposici¢n, es la de actuar con honradez y eliminar la corrupci¢n.
Pero en materia econ¢mica nadie espera grandes cambios. Quiz s un intento de mejorar la distribuci¢n de la riqueza, pero sin alterar en profundidad, la pol¡tica distributiva seguida por Menem.
Donde las elecciones se presentan mucho mas re_idas es en Buenos Aires, la provincia m s importante del pa¡s: tiene 9 millones del total de 24 millones habilitados para votar, y genera m s de un tercio de la riqueza de Argentina. Las encuestas se_alan un virtual empate entre las dos principales fuerzas pol¡ticas.
Aqu¡ se enfrentan Graciela Fern ndez Meijide, por la Alianza, y el actual Vicepresidente del pa¡s Carlos Ruckauf por el justicialismo. «Graciela», como se le conoce popularmente, es una mujer de reciente acceso a la pol¡tica y que tiene un hijo desaparecido durante la dictadura militar.
Su rival, Ruckauf, le acusa de ser «cabeza de playa de la socialdemocracia marxista europea». Tambi’n le dice «atea y proabortista», con lo que Ruckauf se ha ganado la complacencia de la jerarqu¡a eclesi stica argentina, como anta_o, tan vinculada con los poderes terrenales.
Algunos obispos han aconsejado poblicamente, «el voto por quienes siguen los principios de la Iglesia.» Pase lo que pase en la provincia de Buenos Aires, a nivel nacional es casi seguro que el partido Justicialista ser derrotado por la Alianza Opositora.
La herencia que deja Menem es un pa¡s con una elevada deuda externa, sus principales riquezas privatizadas y en manos de transnacionales, y una traza de corrupci¢n e impunidad que cruza el pa¡s de punta a punta.
No ser f cil para los virtuales ganadores, mejorar la situaci¢n de millones de argentinos, uno de los principales compromisos asumidos durante la campa_a electoral. La tarea, ya de por si dif¡cil, tendr otros obst culos: la mayor¡a de las provincias y el senado nacional, quedar n en manos del justicialismo.
Y mas: Carlos Menem, que no quiso comprometerse en una campa_a que presum¡a ser¡a perdedora, anunci¢ que desde el lunes 25 iniciar su camino para recuperar el poder en las siguientes elecciones. (Ar/QR/Ppg-Ppo/Ppe/ap)
Por Carlos Iaquinandi Castro.
BUENOS AIRES: PRINCIPAL CENTRO DE LUCHA ELECTORAL
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