Fidel Castro se ha esmerado hasta el límite en acicalar la Habana para la IX Cumbre de Jefes de estado y de Gobierno, que se celebrará en la capital de Cuba los días 15 y 16 de noviembre. Pero las calles , plazas, hoteles y playas no son los únicos elementos que han sufrido transformación. Castro ha puesto en marcha un sofisticado dispositivo de seguridad, que se encargará de mantener a raya a todos aquellos que llevan meses esperando este acontecimiento, para levantar la voz contra este ô mastodonte políticoö de Latinoamérica.
La oposición está siendo retenida temporalmente y algunos han recibido órdenes de no salir de su domicilio hasta que no termine el evento. No contento con esto, Fidel ha colocado a tres policías en cada esquina del barrio de La Habana Vieja, que piden la documentación a todo aquel que muestra cara de ser sospechoso. De esta manera el presidente cubano se asegura de que nadie osará manifestarse, so pena de ser encarcelado inmediatamente.
Aún así, sectores activos de la oposici¢n a Castro no quieren perder la oportunidad de aprovechar esta Cumbre, para expresar a los m s de 1000 periodistas acreditados lo que opinan sobre el r’gimen e incluso, – segon The Miami Herald -, Washington estar¡a presionando a los pa¡ses participantes, para que se reonan con sectores de la oposici¢n.
Ciertos de estos sectores se han planteado ejercer la desobediencia civil y reunirse en secreto con Jose Mar¡a Aznar, – presidente del gobierno espa_ol -. Lo que no ha podido confirmarse es si ‘ste aceptar¡a dicha reuni¢n secreta. En cualquier caso, Castro ya tiene preparado un golpe de efecto, consistente en la liberaci¢n del » Grupo de los Cuatro» m s famosos l¡deres de la oposici¢n encarcelados, quienes ya habr¡an sido liberados y permanecer¡an en sus casas custodiados por la polic¡a.
CASTRO ACICALA LA HABANA Y AUMENTA LAS MEDIDAS DE REPRESIÓN
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