Apenas terminadas las celebraciones de la victoria, el Presidente electo por los argentinos anuncia sus primeros gestos políticos como gobernante. A poco más de 48 horas de su victoria electoral, Fernando De la Rúa envió mensajes que definen su intención ante dos importantes frentes.
El primero, dirigido a las fuerzas políticas que le apoyaron: consolidará la Alianza y reconocerá el aporte y el esfuerzo del Frente del País Solidario, sector minoritario en el acuerdo. Eso le provocará algunos roces con dirigentes de su propio partido, la Unión Cívica Radical, pero le permitirá evitar que se diluya su actual caudal político.
Como parte de ese mensaje, reconoció públicamente el esfuerzo y la honestidad de Graciela Fernández Meijide, dirigente del Frente País Solidario, Frepaso. Fernández Meijide perdió, por estrecho margen, la gobernación de la Provincia de Buenos Aires. Pero es posible que la incorpore al frente de alguno de los ministerios de su primer gabinete.
El segundo mensaje, tuvo como destinatarios a los dirigentes justicialistas, el partido de Carlos Menem, que entregar el gobierno de la naci¢n el pr¢ximo 10 de diciembre.
De la Roa propone el di logo para armonizar la relaci¢n entre el poder central que ejercer , y los gobiernos del interior, mayoritariamente en manos del justicialismo o de partidos provinciales afines.
El futuro Presidente sabe que todas sus iniciativas tendr n que pasar por el Parlamento. Y en el Senado los justicialistas, que entonces ser n oposici¢n, tienen mayor¡a. Eso ser as¡ al menos hasta el a_o 2001, fecha de la pr¢xima elecci¢n para renovar parcialmente la C mara.
Tambi’n tendr que afrontar una dif¡cil relaci¢n con parte de la dirigencia sindical, a la que Menem benefici¢ con especiales medidas en su favor en estas oltimas semanas de su gesti¢n.
Pero esas intenciones del futuro Presidente, pueden afectar uno de los compromisos poblicos mas reiterados durante la campa_a electoral. De la Roa deber intentar un di logo con los justicialistas, pero tambi’n tendr que investigar los casos de corrupci¢n durante el gobierno que concluye.
Su denuncia de la corrupci¢n y la impunidad fue el im n que magnetiz¢ los millones de votos que le permitieron ganar la Presidencia en la primera vuelta electoral.
Este complejo horizonte que tiene De la Roa, se completa con la persistencia de Carlos Menem, quien aunque todav¡a no dej¢ la Presidencia, ya se siente candidato. Menem actoa como si la campa_a para los comicios del a_o 2003 ya hubiera comenzado.
Menem cree, y as¡ lo dijo poblicamente, que el partido justicialista perdi¢ las elecciones del domingo, simplemente porque ‘l no era el candidato presidencial. El vencedor de los comicios, debe afrontar la complicada herencia que deja el gobierno menemista. Sus principales retos: la desocupaci¢n, pobreza y altos ¡ndices de delincuencia. Deber ser h bil, pero tambi’n r pido. La experiencia dice que los apoyos ciudadanos se derriten como granizo al sol cuando las promesas no se cumplen. (Ar/QR/Ppg-Ppo/Ppe/ap)
Y TRAS LAS ELECCIONES…, LA CRUDA REALIDAD
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