Un informe anual del Transparencia Internacional señala que Honduras es el país más corrupto de América Latina. Esto hizo que la gubernamental Comisión Nacional de Derechos Humanos, anunciara la ejecución de un programa de auditoría social a la administración pública.
El comisionado, Leo Valladares, que presentó el plan a la sociedad civil, explicó que no se trata de una auditoría contable sino de ejercer el derecho de la población de saber qué están haciendo las autoridades con el dinero del pueblo.
Constitucionalmente el pueblo es el mandante en el país y los funcionarios son sus delegados para administrar los recursos nacionales. Por esta razón, el pueblo está en su justo derecho de saber si se está cumpliendo con su mandato.
Leo Valladares dijo que la administración pública hondureña anualmente maneja una caja de 8 mil millones de dólares, pero sólo se rinden cuentas de apenas mil 500 millones de dólares. Del resto de dinero no se sabe a ciencia cierta en dónde está, tomando en cuenta la existencia de instituciones aut¢nomas del Estado.
Lo feo del asunto es que no se sabe la actitud del mandatario Carlos Flores ante el anuncio de fiscalizaci¢n social, ya que d¡as atr s hab¡a rechazado el informe de la organizaci¢n Transparencia Internacional. (Hn/IP/Au/Du-Ppc/mc)
FLORES DEBER- DEFINIRSE ANTE EL ESTADO DE CORRUPCIÓN DE LA ADMINSITRACIÓN HONDUREíA
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