El Presidente Julio Sanguinetti respondió a la carta abierta de Juan Gelman. En esa carta, el poeta argentino le instaba al Presidente uruguayo a cumplir su promesa de investigar el destino de su nuera y su nieta, desaparecidas ambas en Montevideo en 1976.
En dos carillas tamaño carta, Sanguinetti se autoalaba y reconoce que en la cuestión militar «reina pero no gobierna». Sanguinetti reprocha a Gelman el haber hecho pública la «delicada» gestión que venía realizando.
El Presidente se autodefine en la carta como «alguien que se ha jugado todo lo que es para garantizarle paz a un país, que así lo ha reconocido llevándole dos veces a la Presidencia de la República» . Por supuesto que Sanguinetti omite decir que esto ha sucedido contando en cada oportunidad solamente con un tercio de los votos válidos.
Sanguinetti se considera un perseguido de la dictadura cívico-militar porque en esa época dice que era un político proscripto, privado de todos sus derechos y un periodista que ten¡a prohibido escribir, y se ganaba la vida como pod¡a. En esa ‘poca era abogado de «Paycueros», la mayor curtiembre de Uruguay.
Reconociendo su impotencia frente a los militares, Sanguinetti sugiri¢ que s¢lo la intervenci¢n divina podr hacer a ‘stos confesar sus cr¡menes: Adem s dijo: «Puedo tener el mejor nimo, pero ni yo ni nadie en el mundo tiene la capacidad de milagro de aclarar algo tan dif¡cil con s¢lo una orden».
En la carta a Gelman, Sanguinetti da por sentado que el beb’ que su nuera dio a luz en el Hospital Militar de Montevideo era del sexo masculino. Dice: «Usted manifest¢ entonces que su onica preocupaci¢n era recuperar a su nieto…» Gelman siempre se refiri¢ a su «nieto o nieta», por no conocerse, +hasta ahora?, el g’nero del beb’.
Sanguinetti reprocha a Gelman la publicidad que dio al asunto. Asegura que de esa manera Gelman cercen¢ cualquier posibilidad que hubiera de encontrar alguna discreta noticia o confesi¢n, contradiciendo la doctrina oficial de «borr¢n y cuenta nueva».
Al final de la carta, Sanguinetti confiesa: «deseo fervientemente que llegue algon d¡a en que los familiares de las v¡ctimas encuentren la informaci¢n que reclaman y se d’ un paso m s para cerrar este triste cap¡tulo de la historia de Uruguay».(Uy/QR/Au-Pf/Dh/pt).
SANGUINETTI RECONOCE QUE EN SU PA-S MANDAN LOS MILITARES Y QUE NO TIENE INTENCIÓN DE HACER NADA A FAVOR DE LOS DESAPAREC
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