Según informa La Tercera,aunque los enviados del ausente Presidente Eduardo Frei consideran que las metas se cumplieron en un 100% en la IX Cumbre Iberoamericana de La Habana, una imprevista maniobra de España mantuvo en vilo a los chilenos, y llegó incluso a opacar los éxitos de la misión.
Chile logró introducir, al traer una versión que sabía no molestaría a nadie, una modificación del tercer párrafo de la declaración de La Habana, que condena más tajantemente la extraterritorialidad «en cualquiera de sus formas» y no sólo en lo que refiere a leyes comerciales, como es el caso de la Ley Helms Burton. Y aunque el ministro Abel Matutes y el propio presidente de gobierno español, José María Aznar, aseguraron que el triunfo de Chile «en este punto, es un triunfo de todos los países», fuentes de la delegación española aseguraron que no hay ninguna palabra que aluda directamente al caso Pinochet o a la actuación del gobierno de Madrid.
Con esa meta ya cumplida, Valdés fue en busca de se segunda victoria. Tras el acto inaugural de la cumbre, Vald’s march¢ a los cuidados jardines del Palacio de Convenciones a posar para la foto oficial, y luego se acerc¢ a Matutes, para realizar una verdadera performance ante los fot¢grafos, siempre segon la Tercera. Se acercaron a los periodistas, aseguraron que ambos gobiernos trabajaban para mejorar las relaciones y rieron unos minutos.
Vald’s entr¢ en el sal¢n nomero 3 del palacio pasadas las 10.30. Las puertas se cerraron y Castro comenz¢ la sesi¢n. Afuera, los miembros de la delegaci¢n chilena que no pudieron entrar se miraban nerviosos,conversaban y observaban sus relojes. El canciller aon no le¡a el mensaje del Presidente Frei, y nadie pod¡a asegurar si lograr¡a hacerlo.
Las reuni¢n deb¡a terminar a las 12.15, pero se extend¡a. Hasta que de pronto ocurri¢ algo que dej¢, por un instante, helados a los chilenos. Aznar sali¢ imprevistamente de la reuni¢n, apenas concluyeron las intervenciones de los jefes de Estado, y breves minutos despu’s abandon¢ el sal¢n el Rey Don Juan Carlos. Adentro, antes de que Vald’s hablara, s¢lo quedaba por parte de los espa_oles Abel Matutes, hombre del mismo rango que Vald’s. Los delegados chilenos temieron lo peor: «Se est cayendo»,dijo uno.
Aunque miembros de la delegaci¢n madrile_a aseguraron que Aznar sali¢ porque deb¡a cumplir con una conferencia de prensa fijada para las 12.15,Espa_a logr¢ que en momento que Valde¡s consigui¢ hablar, ninguna de sus dos m ximas autoridades estuvieran presentes para escuchar su discurso de seis minutos, que se hab¡a anunciado como «diplom tico, pero firme».
Cuando el canciller comenzaba a leer su mensaje, el monarca espa_ol tomaba caf’ en un snack situado a menos de 40 metros. All¡ permaneci¢, atendiendo tambi’n a su m¢vil, hasta que uno de sus colaboradores lo llev¢ de vuelta al sal¢n, cuando Vald’s terminaba de leer.
La salida permiti¢ que Vald’s aludiera claramente a Espa_a s¢lo ante un funcionario de su mismo rango: Matutes. Miembros de la delegaci¢n chilena comenzaron, entonces, a intentar explicar la situaci¢n. Y circularon dos versiones. Al sacar al Rey Juan Carlos y a Aznar, los espa_oles evitaban exponer sus investiduras (como jefe de estado y jefe de gobierno,respectivamente) a las cr¡ticas chilenas -cuya agresividad no manejaban- de un funcionario de menor rango.
Otra explicaci¢n es que Espa_a intent¢ as¡ evitar cualquier tipo de confrontaci¢n. Si Aznar hubiese estado dentro habr¡a corrido el riesgo de verse obligado a replicar a Vald’s, lo que habr¡a opacado la cumbre e introducido la temida pinochetizaci¢n. El canciller Vald’s, sin embargo, rest¢ importancia al incidente y dijo que, a su juicio, la ausencia de Aznar y el Rey hab¡a respondido a hechos circunstanciales, y que eso no afectaba en nada la posici¢n chilena. Vald’s asegur¢ que estaba muy conforme con la sesi¢n a la que hab¡a asistido.
EL REY DON JUAN CARLOS TOMABA CAF+ MIENTRAS VALD¿S INTENTABA PINOCHETIZAR LA CUMBRE
179
