La cohabitación más complicada será en la Provincia de Buenos Aires. El Ejecutivo de ese distrito continuará siendo peronista pero el control de las Legislaturas bonaerenses quedará en manos del aliancismo. Si bien Ruckauf es un hábil negociador deberá contar con su mejor cintura política para gobernar la provincia más populosa y la que ostenta el mayor índice de desocupación y pobreza.
El panorama es bien distinto en Santa Fe, gobernada por Reutemann, debido a que el peronismo posee mayoría en los parlamentos provinciales.
En el conflictivo distrito de Córdoba el justicialista De La Sota, cuenta con mayoría parlamentaria en la Cámara Baja y una relación muy pareja con la Unión Cívica Radical en el Senado provincial.
El ámbito de los trabajadores afiliados a los gremios que responden a la Confederación General del Trabajo (CGT) tradicionalmente identificado con el peronismo está devaluado hoy en día. Menem durante su década de gobierno tuvo la habilidad de restarles poder a los sindicatos, atomiz ndolos de forma tal que una convocatoria de huelga ya no tendr¡a la solidez demostrada durante el gobierno de Raol Alfons¡n.
Este panorama lleva a inferir algunos se_alamientos en el devenir peronista. El presidente saliente ser un septuagenario en el 2003. Duhalde +habr podido resta_ar las heridas luego de la catastr¢fica derrota de las oltimas elecciones? Ha sido hist¢rico que el movimiento nacido a mediados de la d’cada del ’40 depositara el poder sobre las espaldas de un hombre. En su momento fue Per¢n y m s recientemente, Menem.
El resultado del 24 de octubre demostr¢ como m¡nimo tres hechos elocuentes.
En primer t’rmino, un agotamiento del menemismo, en segundo lugar, la imposibilidad de Duhalde de presentarse como opositor al modelo que inici¢ su compa_ero de partido en 1989 y finalmente la consolidaci¢n de Juan Manuel De La Sota, Carlos Reutemann y Carlos Federico Ruckauf como las figuras que le disputar n a Menem el liderazgo del peronismo.
Alberto Bastia
