El actual panorama electoral en El Salvador parece no cambiar en nada en comparación a otras ocasiones, debido a que se mantiene un alto nivel de abstencionismo y ausentismo de votantes según las encuestas. A esto se suma la anticipada campaña política y la falta de las postergadas reformas electorales.
Las últimas 3 elecciones tanto presidenciales, legislativas y municipales se han caracterizado por una mala organización electoral, un alto ausentismo y abstencionismo de votantes. También se ha detectado irregularidades tanto en las elecciones mismas, como en las campañas.
Esto generó más desconfianza en los partidos políticos y en el sistema democrático salvadoreño. Hoy esa desconfianza aumenta ante las tempraneras promesas de obras que realiza Luis Cardenal, el candidato oficialista para la alcaldía capitalina.
De igual manera, la actitud de los llamados partidos opositores hace que los votantes renieguen de ir a las urnas. El Farabundo Martí, la Democracia Cristiana, han iniciado sus campa_as para lograr diputaciones y alcald¡as. Las encuestas se_alan que los partidos pol¡ticos est n en su peor nivel de credibilidad ante la gente. Esto parece no importarles tanto ya que sus candidatos abandonan sus funciones poblicas para iniciar sus campa_as adelantadas.
Una salida para rescatar la democracia salvadore_a es la verdadera participaci¢n ciudadana, sin embargo esto es lo oltimo que los partidos tomar n en cuenta. Un pol¡tico, que pidi¢ no ser identificado, dijo que en las elecciones s¢lo interesa los votos y no la gente.
A LOS POLÍTICOS SALVADOREíOS NO LES IMPORTA EL ABSTENCIONISMO. LO IMPORTANTE SON LOS VOTOS, NO LA GENTE
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