Según lo informado por los autoconvocados – ocupantes del puente – a las 2 y 30 de la madrugada del pasado viernes 17 varios camiones se acercaron al puesto superior del mismo intentando pasar. Una acalorada discusión entre los manifestantes y los choferes de los vehículos se desarrollaba en tanto.
Finalmente los camioneros optaron por retirarse salvo uno que adujo no poder hacerlo ya que tenía un neumático pinchado. De la caja de ese camión descendieron 30 gendarmes prestos a actuar. Una hora y media después estalló una usina eléctrica dejando a oscuras la ciudad de Corrientes y por ende al puente. Hecho que fue denunciado por integrantes de organismos defensores de los Derechos Humanos correntinos como una actitud para que no pudiera observarse el paso de 300 gendarmes provenientes de la provincia del Chaco – gobernada por el aliancista Rozas – que se desplazaron en lanchones de la Prefectura Naval Argentina atravesando el Río Paran .
Sobre las 4 y 30 de la madrugada, en medio de la oscuridad, los gendarmes comenzaron el desalojo del puente utilizando gases lacrim¢genos y bombas de humo. Los manifestantes se replegaron hacia los barrios sur y norte del puente. La Gendarmer¡a Nacional ingres¢ al interior de ‘stos disparando balas de goma, gases lacrim¢genos, allanando los domicilios y efectuando detenciones. Los manifestantes se reagruparon en la Avenida 3 de abril, inmediaciones del puente, y entre las 6 y 30 de la ma_ana y las 14 y 30 se produjeron enfrentamientos entre los pobladores correntinos y los gendarmes. Los primeros quemaron neum ticos y lanzaron piedras contra las fuerzas de seguridad. Estos oltimos contestaron con gases y bombas de humo. Asimismo se escucharon detonaciones de armas de fuego. Cuando se acallaron los disparos el saldo fue por dem s terrible. Dos j¢venes muertos – Francisco Escobar de 25 a_os y Mauro Ojeda de 18 a_os – 28 heridos con arma de fuego calibre 22 y otros 22 con balas de goma; centenares de intoxicados con gases; 28 detenidos y 9 gendarmes heridos de bala. Mientras esto ocurr¡a en Corrientes, en la Ciudad de Buenos Aires, Storani y Mestre lamentaban las muertes. El primero de ellos dijo: «El Gobierno reconoce los reclamos» advirtiendo sobre «la existencia de grupos violentos y provocativos» en alusi¢n a los grupos de izquierda extraparlamentaria Patria Libre, Quebracho y Venceremos. Deslind¢ de responsabilidad a la Gendarmer¡a al manifestar que «no us¢ armas de fuego, sino s¢lo balas de goma y gases (lacrim¢genos)». Un comunicado de los autoconvocados afirmaba que los disparos que ocasionaron las dos muertes provinieron de las armas utilizadas por los gendarmes. El periodista Jorge Lanata, desde Corrientes, mostr¢ un folleto donde se constataba el armamento especial que usan esas fuerzas de seguridad: un fusil liviano que carga municiones calibre 22 largo Magnum.
El lunes 20 el nombrado interventor Ram¢n Mestre asumi¢ sus funciones. En su discurso de asunci¢n inst¢ al sindicato de empleados bancarios a levantar la medida de fuerza para as¡ cumplimentar el pago de los sueldos del mes de noviembre. El salario de diciembre se abonar¡a antes del pr¢ximo viernes 31. El cese de actividades convocado a nivel nacional, por la Central de Trabajadores Argentinos, en repudio por la represi¢n desatada en Corrientes tuvo escaso acatamiento.
El gobierno nacional estaba en conocimiento de la gravedad de la crisis correntina. Desde la Casa de Gobierno se sosten¡a que los canales de negociaci¢n con los manifestantes estaban cerrados. Estos oltimos le respond¡an que nunca se hab¡a entablado el di logo.
Mientras tanto el comandante de Gendarmer¡a Jorge Chiape, vinculado a la oltima dictadura militar, iniciaba bajo las directivas del Ministerio del Interior el desalojo del puente; dos correntinos fueron las primeras v¡ctimas de la represi¢n.
CORRIENTES: TRAS LA REPRESIÓN ASUME EL INTERVENTOR
158
