EL proceso judicial contra el grupo paramilitar, Autodefensas Unidas de Colombia por la muerte del sacerdote colombiano, Jorge Luis Mazo, y el español Iñigo Egiluz, podría desembocar en un tribunal europeo. La muerte de dichas personas se produjo en el Río Atrato.
Mazo y Egiluz murieron ahogados cuando su lancha, que transportaba víveres y medicamentos para los desplazados del Chocó, fue arrollada por una embarcación de paramilitares.
El obispo de Quibdó viajó a España para pedir que este crimen no quedara impune. Se unió con la organización vasca Paz y Tercer Mundo, donde trabajaba Egiluz, para entablar una denuncia penal en Europa contra los jefes de los paramilitares en caso de que la justicia colombiana no funcione.
La Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos citó en abril a un representante del gobierno para explicar el desarrollo de la investigación. Carlos Castaño, jefe de las Autodefensas, dijo que dichas muertes fueron consecuencia de un accidente. (Co/QR/Ig/Pl/ap)
LA MUERTE DE MAZO Y EGILUZ A MANOS DE PARAMILITARES COLOMBIANOS PODR-A JUZGARSE EN ESPAíA
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