Las declaraciones de un grupo de ex guardias de empresas forestales agregaron nuevos elementos a la confusa situación que se vive en la zona mapuche de Collipulli. Las declaraciones efectuadas el fin de semana por un grupo de ex trabajadores de empresa de seguridad, confirma la versión de los autoatentados.
Según estos guardias forestales, desde hace muchos años, entre sus labores cotidianas se encontraba la realización de pequeñas y grandes acciones de sabotaje contra la misma empresa forestal. Indicaron que esto servía «para justificar» su presencia y trabajo en la zona y para «culpar a comuneros mapuches».
Según los ex funcionarios de seguridad, estas actividades ilegales eran conocidas y autorizadas por los gerentes de las forestales. Aseguraron que estas disposiciones eran impartidas en «clave» por el jefe de la empresa de seguridad para la que «trabajen y estén tranquilos».
A raíz de esta denuncia, las empresas forestales y de seguridad implicadas presentaron una querella por injurias y calumnias contra los ex trabajadores que realzaron estas denuncias. En tanto, parlamentarios oficialistas reiteraron el deber de la justicia y del gobierno de sancionar con la m xima severidad estas actuaciones.
Por su parte, organizaciones mapuches apuntaron sus criticas hacia el subsecretario de interior, a quien acusan de «involucrar en estas acciones a organizaciones y l¡deres mapuches». Dijeron que se las acusa sin tener ninguna prueba de ello y desconociendo las informaciones que ahora aparecen. (Cl/QR/Pi-Em/Et/ap)
DURANTE AÑOS, LOS GUARDIAS FORESTALES CHILENOS HAN ESTADO REALIZANDO ACCIONES ILEGALES DE LAS QUE ERAN CULPADOS LOS MAPU
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