Por primera vez, la defensa de los derechos de las mujeres mexicanas, buena parte de ellas discriminadas en una sociedad profundamente machista, ha sido sometida a consulta en todo el país. Cerca de 200 organizaciones de mujeres promueven una iniciativa encaminada a conseguir cambios legales que garanticen justicia distributiva e igualdad en la relación entre sexos. Uno de sus principales objetivos es lograr equidad en las tareas laborales o domésticas y evitar la violencia contra el género femenino. Todos los partidos coincidieron, al menos en sus declaraciones públicas, en la necesidad de crear en México el Instituto de la Mujer.
Inmerso México en las vísperas de las presidenciales más disputadas de su historia, el próximo 2 de julio, las organizaciones de mujeres pidieron a los aspirantes a la jefatura del Gobierno un compromiso firme con la modificación de la actual legislación al objeto de asegurar una eficaz protección a las víctimas de la violencia conyugal. Les instan tambi’n a cumplir con las recomendaciones del c¢digo electoral, que sus partidos otorguen a mujeres al menos el 30% de sus candidaturas a cargos federales o estatales. No es previsible que en el Congreso se alcance el m¡nimo propuesto.
Algunos datos sociales corroboran la oportunidad de la consulta. Consecuencia de la pobreza y la desigualdad, las ind¡genas tienen tres a_os menos de esperanza de vida en el promedio nacional que las mujeres domiciliadas en poblaciones urbanas. Y el riesgo de morir durante el parto es el doble para ellas. Su jornada laboral, por otra parte, casi duplica a la del hombre. La Consulta Nacional por los Derechos de las Mujeres trasladar sus resultados al Gobierno federal y al Congreso para que los tomen en cuenta.
Luz Mar¡a Salazar, coordinadora de la iniciativa, informa de que son diez las preguntas dirigidas a hombres y mujeres de los 12 a los 99 a_os. Una de ellas inquiere si es necesario que el trabajo dom’stico deba repartirse entre los miembros de la familia, y otra pregunta es si las mujeres tienen derecho a alimentarse en las mismas condiciones que los hombres. (Mx/YZ/Po/Mj/mc)
