El obispo católico Rafael Rey denunció que en varias regiones de la Argentina hay numerosas familias bolivianas que trabajan en el campo, por sueldos muy bajos y hacinadas en galpones. Estas familias ingresan al país sin documentos.
El religioso ratificó de esta forma la denuncia presentada por el gremio de trabajadores rurales ante el Ministerio de Trabajo de la provincia de Santa Fe, ubicada en el centro del país.
En esta provincia se detectó a unas 100 familias indocumentadas de nacionalidad boliviana que son explotadas en chacras frutihortícolas por sueldos que no superan los 150 dólares mensuales.
El obispo Rey comentó que como sacerdote llegó a conocer de casos en los que las familias bolivianas «muchas veces reciben un pago hecho en mercaderías» por parte de sus empleadores en las chacras. Esta costumbre fue común en los tiempos de la colonia.
El ministro de Trabajo provincial de Santa Fe, Rubén Dunda, aseguró que la situación de extrema pobreza por la que atraviesan estas familias las lleva a encerrar a sus hijos en pozos en la tierra durante 8 y 9 horas. Los padres dejan a sus ni_os en dichos pozos para «protegerlos», mientras van a trabajar. (Ar/QR/Ig/Cs/ap)
EL OBISPO RAFAEL REY DENUNCIA LA ESCLAVITUD EN LA QUE VIVEN SUMIDAS NUMEROSAS FAMILIAS BOLIVIANAS EN ARGENTINA
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