Hace 24 años, la historia argentina sufrió un golpe cuyos efectos todavía perduran. Una Junta Militar encabezada por Jorge Videla, Emilio Massera y Orlando Agosti, comandantes de las tres fuerzas armadas, tomaba el poder y desataba un período represivo que significó la muerte, la desaparición o el exilio para miles de argentinos.
Juzgados durante el primer gobierno democrático, los principales responsables de la represión fueron condenados. Sobre alguno de ellos, considerados culpables de varios y graves delitos, recayó la pena de prisión perpetua.
Pero más tarde, ese mismo gobierno, el de Raúl Alfonsín, sacó las leyes de «Obediencia Debida» y «Punto Final», que permitió a muchos eludir sus responsabilidades criminales. Después, Carlos Menem, argumentando la necesidad de «pacificación y reencuentro», otorgó una amnistía que terminó de excarcelar a los pocos jerarcas militares que aún quedaban procesados.
La Justicia se quedó por el camino, una vez más burlada. Pero sin embargo, el olvido, no ha ganado la batalla. Las Madres de la Plaza de Mayo, organizaciones de solidaridad y de derechos humanos, sindicatos e innumerables agrupaciones de base, mantienen su reclamo contra la impunidad.
Algunos jefes militares -como Videla o Massera- cumplen arrestos domiciliarios. Los jueces los consideran responsables de delitos no incluidos en la ley de amnist¡a: el robo de beb’s, los peque_os hijos de los desaparecidos, secuestrados, asesinados.
Pero la impunidad sigue amparando a los ide¢logos, planificadores y ejecutores de un plan sistem tico que comenz¢ a aplicarse antes del 24 de marzo. Como en otros pa¡ses de Am’rica, el plan consisti¢ en el empleo de la fuerza de los propios ej’rcitos para frenar las luchas sociales de sus pueblos.
La Justicia llegar cuando se conozca toda la verdad y se condene a los responsables. No solo a los verdugos, sino a quienes les alentaron, les protegieron y fueron sus c¢mplices, dentro y fuera de las fronteras argentinas.
Mientras tanto, cada 24 de marzo, seguir siendo para muchos argentinos y latinoamericanos, una fecha de lucha y de compromiso con la verdad y la justicia. (Ar/QR/Mt-Pno/Ht-Pp/ap)
Por Carlos Iaquinandi Castro.
