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La imagen de los pañuelos blancos, símbolo de las Madres de Plaza de Mayo modificó la fisonomía habitual de la céntrica plaza de la República donde está emplazado el Obelisco. Miles de personas se concentraron en el lugar para recordar en esta jornada, organizada por las madres, el golpe militar del 24 de marzo de 1976 y rendir un homenaje a las 30000 víctimas de la dictadura militar.
En la base de dicho monumento, se dispusieron cuatro banderas con fotos de los desaparecidos. Las miradas de los asistentes se posaron en los stands donde se colocaron una selección de recortes periodísticos, de los días anteriores y posteriores al golpe del 76, donde se evidenciaron discursos, frases, de diversos sectores de la sociedad, entre ellos, intelectuales, obispos, pol¡ticos, curas, sindicalistas y distintas organizaciones, que apoyaron abiertamente la dictadura militar.
Muchos de los transeontes se quedaron at¢nitos con los recortes, algunos porque todav¡a no hab¡an nacido, otros porque les cuesta recordar el pasado, y otros, porque muchos de los discursos fueron pronunciados por personajes que ocuparon y ocupan el escenario de la historia argentina. «Si las Fuerzas Armadas vienen para poner orden y estabilidad, bienvenidas sean». (del peronista Jorge Antonio, 20 de marzo de 1976).
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«(…) Ratificamos la solidaridad activa en la lucha contra la subversi¢n, y el emocionado homenaje a los hombres que juegan su vida en la defensa de los ideales nacionales y a quienes la brindaron en el holocausto de la Naci¢n», solicitada de la Confederaci¢n General del Trabajo, firmada por el entonces Secretario General de la misma Casildo Herrera, 30-12-1975. «¨Qu’ quedar de la Argentina, sin la espada o sin la cruz? ¨Qui’n querr quedar en la historia como aquel que la priv¢ de una de ellas? La Argentina es cat¢lica y militar. Ninguna responsabilidad hay m s alta en este tiempo que el cuidado de esa y.» Editorial de la publicaci¢n mensual «Carta Pol¡tica» dirigida por el periodista Mariano Grondona. Agosto 1976. En otro cartel, se evidencia el discurso pronunciado por Raol Alfons¡n a un a_o y medio del golpe: «No estamos urgidos por necesidades electorales. Todos sentimos la necesidad de llevar a buen t’rmino este proceso».
El material expuesto en esta convocatoria fue entregado de manera gratuita a todos los transeontes. El eje central de esta jornada fue denunciar a los c¢mplices de la dictadura militar. Haciendo ‘nfasis en la participaci¢n de diversos sectores de la sociedad argentina en el llamado «Proceso de Reorganizaci¢n Nacional».
Hebe de Bonafini, presidenta de Madres de Plaza de Mayo, conmovi¢ a los convocados con un discurso donde demostr¢ que el abnegado amor por sus hijos desaparecidos, es el s¡mbolo de su lucha. «Los amamos, los so_amos y reivindicamos a nuestros hijos como revolucionarios. No los dejaremos morir porque los llevamos a todos dentro nuestro y ellos inspiran y acompa_an el camino de la libertad sin tapujos ni claudicaciones».
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Sobre las declaraciones realizadas por Mart¡n Balza el 23 de marzo, ex jefe del Estado Mayor del Ej’rcito, al Juez Federal Adolfo Bagnasco, en las que se_al¢ que en la dictadura existi¢ una represi¢n ilegal dispuesta por una autoridad de alto nivel, ratificando adem s, que hubo un plan sistem tico de apropiaci¢n de hijos de desaparecidos, mas no actos espor dicos, ni aislados entre s¡.
Hebe de Bonafini indic¢ a Informativos. Net. «¥¥Ay!!! La gente como se confunde. Balza es un asesino, torturador, violador y ladr¢n como todos. S¢lo que como ‘l hizo una autocr¡tica, los organismos de derechos humanos y los pol¡ticos, lo consideraron democr tico. Yo le dije asesino hace 5 a_os , le inici’ un juicio el a_o pasado, se lo gan’ porque ‘l no pudo comprobar que no era asesino. Est involucrado en el caso Carrasco, en la venta de armas, en el tr fico de armas y estuvo en la dictadura. As¡ que lo reconoce, es lo que hizo. S¡ estuvo, no es que ahora dice «yo vi que otros hac¡an», no, lo hizo ‘l. Se prepararon con los mismos libros, el mismo sistema nazi, recibieron la misma formaci¢n, fueron todos a Estados Unidos a prepararse. C¢mo van a ser diferentes, son todos iguales. Es m s todos sab¡an, todos supieron, todos hicieron.
No nos dejemos confundir, porque si no, hacemos como el Papa. ¥Qu’ bueno! ahora pidi¢ perd¢n».
Si bien todos los organismos luchan pr cticamente por las mismas consignas, no se realiz¢ un acto onico para recordar el 24 de marzo de 1976. Al respecto, Bonafini explic¢ a Informativos.net «porque las Madres somos coherentes y no vamos ni con los pol¡ticos, ni con los sindicalistas. No tenemos nada que ver con ellos y yo no voy a ir a una marcha detr s de ellos, de ninguna manera. Y menos, con los que cobran la reparaci¢n de manos de los asesinos. Perder¡an toda la coherencia las Madres, nosotros propusimos hace mucho ya el acto en el Obelisco porque es donde pasa la gente. Donde hay mucha gente para convencer, que lea el cuadernillo de las Madres, que nos vea a las Madres. Ac la gente pasa y se queda, a la plaza tienen que ir los convencidos».
Marcha de la Plaza de los dos Congresos a Plaza de Mayo
30.000 COMPA½EROS DESAPARECIDOS ¥PRESENTE!
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Las primeras luces de la noche, marcaron el inicio de la marcha que uni¢ la Plaza de los dos Congresos y la Plaza de Mayo. Fue organizada, por un lado, por ocho organismos de derechos humanos, Abuelas de Plaza de Mayo (APM); Madres de Plaza de Mayo, L¡nea Fundadora; Servicio Paz y Justicia (SERPAJ); Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS); Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH); Movimiento Ecum’nico por los Derechos Humanos (MEDH); Familiares de Desaparecidos y Detenidos por Razones Pol¡ticas (FAMILIARES) y la Liga Argentina por los Derechos del Hombre (LADH).
Y por otro, la convocatoria de la Comisi¢n Memoria Verdad y Justicia, integrada por m s de cincuenta organizaciones sociales y pol¡ticas. Centros de estudiantes de ense_anza media y superior; sindicatos; partidos de izquierda; asociaciones de Gays, Lesbianas y Travestis; movimiento contra el racismo, la xenofobia y la discriminaci¢n; la Comisi¢n contra la represi¢n policial e institucional, entre otros.
Con sus banderas y pancartas reflejaban la heterogeneidad de las entidades que la conforman. «Basta de presos pol¡ticos y perseguidos. Libertad a Castells» ; «En defensa de la educaci¢n poblica»; «Otro gobierno, el mismo ajuste. Fuera la reforma laboral»; «24 a_os despu’s seguimos exigiendo justicia. Casos de gatillo f cil. Justicia para todos». La marcha fue acompa_ada por varios mu_ecos. Uno era Pinochet en silla de ruedas con las manos ensangrentadas. Otro, una rata gigante de gomaespuma con un sombrero militar y un bander¡n en el que se le¡a «estamos sueltos».
El sonido de bombos, murgas ,canciones de protesta pusieron la nota de color a la manifestaci¢n y lo que m s se destac¢ fue la masiva presencia de j¢venes. A cien metros de la Comisi¢n Memoria, Verdad y Justicia, un grupo de familiares de desaparecidos , tomados de sus manos, preced¡an a la bandera de ochenta metros de largo con las fotos de algunos de los 30.000 desaparecidos. La idea de realizar dicho pa_o fue una iniciativa de los ocho organismos.
Mientras la marcha avanzaba hacia la Plaza de Mayo, los transeontes se adher¡an a la convocatoria, y otros caminaban a lo largo de la Avenida de Mayo. Kathline, periodista norteamericana, se_al¢ a Informativos. Net «es mi primera vez en Argentina y quer¡a conmemorar la memoria, festejar con mi presencia lo que es la memoria y repudiar el golpe del estado de 1976». Al paso de la columna, Rodolfo Mattarolo, ex jefe de la Misi¢n de derechos humanos de Naciones Unidas en Haiti, indic¢ a Informativos.net sus sentimientos a 24 a_os del golpe: «bueno, lo que se siente es una gran emoci¢n porque se ve sobretodo la presencia de la juventud. Y en donde se ha encarnado esa consigna, que no es s¢lo argentina, que es universal y que es el Nunca M s, el nunca m s frente a las violaciones de los derechos humanos. Yo digo es una consigna universal, porque usted la ver en otros pa¡ses de la regi¢n y del mundo. C¢mo separar, por ejemplo, esta voluntad de decir nunca m s de la lucha por los derechos humanos en otras partes por lo que ha pasado en la ex Yugoslavia. Entonces, ver, 24 a_os despu’s, esta decisi¢n es algo que permite tener esperanzas en el futuro, porque la onica manera de que no se repitan esas atrocidades es recordando lo que ocurri¢, buscando la verdad, la justicia, la reparaci¢n». Por otra parte, la diputada porte_a Maria Elena Naddeo del partido pol¡tico Frepaso (Frente Pa¡s Solidario), se_al¢ que en estos 24 a_os pasaron por su mente «profundas injusticias, profundos dolores, el homenaje y el recuerdo a todos los compa_eros y compa_eras desaparecidos, torturados, exiliados. Pero tambi’n la recuperaci¢n y el fortalecimiento de la democracia, pese a todo lo que falta; pese a los derechos sociales todav¡a vulnerados; pese a las condiciones tan dif¡ciles en las que vive nuestro pueblo. El Nunca M s a los golpes de estado y a las dictaduras militares es una realidad y que empiecen a estar presos nuevamente los torturadores, los genocidas, nos hace sentir mejor».
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Las integrantes del colectivo de travestis hac¡an escuchar su voz que se destacaba en medio de las consignas. Marlene, travesti transexual argentina, indic¢ a Informativos.net «yo era muy peque_a cuando el golpe militar y no sufr¡ la represi¢n por parte de los militares, la sufr¡ a trav’s de todos los argentinos que la sufrieron, de tanta gente que est ac y me duele. Y me duele m s aon que habiendo tanta gente, ninguna tenga memoria de lo que es sentirse discriminado acechado, amenazado, de sentirse que est viviendo en peligro, que es lo que cualquier travesti siente hoy en la Argentina en plena democracia. Con el gobierno de Alfons¡n, con el gobierno de Menem y con el gobierno de De la Roa. Todav¡a sentimos que estamos en peligro y traemos el cartel de la oltima de nuestras muertas, Vanesa Lorena, el 16 de febrero de este 2000. En una comisar¡a de C¢rdoba fue molida a golpes y que muri¢ por no tener atenci¢n m’dica».
Gladys Mar¡n, Secretaria General del Partido Comunista chileno, que acompa_aba en la marcha al partido pol¡tico argentino Izquierda Unida, hizo referencia a la colaboraci¢n de las dictaduras militares en los a_os 70 en Am’rica Latina. «Las dictaduras latinoamericanas fueron absolutamente una pol¡tica norteamericana, y en coordinaci¢n, y los m’todos que se aplicaron fueron m’todos absolutamente acordados a trav’s de todas la dictaduras, coordinadas y la Operaci¢n C¢ndor fue una operaci¢n de genocidio y adem s determinado desde la dictadura de Pinochet. Pinochet fue el inspirador de esto, que signific¢ la coordinaci¢n de la polic¡a secreta de estas dictaduras para hacer desaparecer a miles de chilenos, argentinos, bolivianos, peruanos. Y bueno, eso mostr¢ que las dictaduras no correspond¡an, solamente, a fen¢menos nacionales, sino que correspond¡an a una pol¡tica global del imperialismo norteamericano de ese tiempo, que se enfrent¢ a todo lo que era el crecimiento de las luchas liberadoras y de las luchas de los pueblos en nuestros pa¡ses. As¡ que, toda esa pol¡tica de la Operaci¢n C¢ndor, y cosas que hoy d¡a subsisten -como las coordinaciones policiales, las coordinaciones represivas, las coordinaciones de las Fuerzas Armadas- corresponden a esta pol¡tica de Estados Unidos que sigue operando como la gran potencia mundial, en el plano no solamente econ¢mico sino en el plano sobretodo ideol¢gico y en el plano militar».
Walter, de 34 a_os, integrante de la agrupaci¢n H.I.J.O.S. (hijos de desaparecidos) indic¢ «tengo a mi padre desaparecido desde agosto del 79, fue militante de la organizaci¢n peronista Montoneros. Desaparece justo en la contraofensiva que lanza Montoneros. Previamente fui secuestrado junto con toda mi familia en el campito, en el campo de concentraci¢n del ej’rcito, situado en Campo de Mayo, y hemos estado ah¡ durante 10 d¡as aproximadamente, con mi madre y mis 4 hermanos». A los 24 a_os del golpe, Walter sostuvo «Mi sentimiento es un poco de impotencia, porque sigue habiendo injusticia en este pa¡s, una injusticia que se acentoa cada vez m s, porque no est n presos los genocidas, porque se sigue hambreando al pueblo, sigue habiendo m s desocupaci¢n. Pero por otro lado, con mucha fuerza para seguir luchando, por los ideales que aon est n vigentes, los ideales vigentes de pr cticamente toda una generaci¢n que ha luchado por un pa¡s m s justo».
El acto que congreg¢ a 20.000 personas segon los organizadores y que la Polic¡a pretendi¢ reducirla a 5000, concluy¢ con la lectura del documento elaborado por la Comisi¢n Memoria Verdad y Justicia. Entre los p rrafos m s sobresalientes del manifiesto fueron: «Una vez m s decimos que estos 24 a_os no han pasado en vano. Los aqu¡ presentes, somos prueba de que los cr¡menes cometidos contra un pueblo por parte del aparato represivo del Estado, no prescriben, no se olvidan, ni perdonan, porque son delitos de lesa humanidad que se siguen cometiendo, no son aministiables, ni indultables (…) Hoy, en la plaza del pueblo, afirmamos que ha habido continuidad en el car cter entreguista y antipopular de la pol¡tica econ¢mica seguida por la dictadura y los gobiernos constitucionales posteriores y que la impunidad de los cr¡menes cometidos es tambi’n parte de esa continuidad (…) los aqu¡ presentes ratificamos nuestro compromiso militante con nuestros m rtires, hasta que la impunidad, el ajuste, y la exclusi¢n social sean definitivamente radicados de la Argentina».
Uno de los momentos m s emotivos del acto fue la lectura de un poema por parte del actor Manuel Callau. «Dejar’ de pertenecer al mundo y nunca m s podr’ escribir, ni hacer el amor, ni disfrazar la naturaleza con un poema, ni viajar en los libros, ni exponer mis ideas, por eso en este poema dejo el mar, cielo y luna, mariposas, besos y sirenas…y me dejo a m¡, porque cuando muera seguir’ viviendo en estos versos. Jos’ Belaostegui Herrera. Escrito a los 13 a_os. Secuestrado el 30 de mayo de 1977 por las fuerzas represivas que actuaban en el Club Atl’tico bajo las ¢rdenes de…completar…»
Alberto Bastia
Claudia Louza
Corresponsales Informativos.Net en Argentina
Fotograf¡a Miguel Angel Ojeda para Informativos.Net
