Perder el puesto de trabajo, desde hace años, constituye uno de los mayores temores que recorre la espina dorsal de la sociedad argentina. Quien lo pierde pasa a integrar esa inmensa legión, anónima, de desesperanzados que, ante la imposibilidad de reingresar al mundo laboral, va perdiendo lentamente su autoestima, desembocando en graves trastornos psíquicos que han llevado al suicidio a centenares de desocupados. La desocupación está íntimamente ligada a la pobreza. Quien no llega al extremo del suicidio, concurre a las iglesias, a los centro de jubilados y pensionados, a los comedores comunitarios o a los locales partidarios del radicalismo û integrante de la gobernante Alianza û para recibir una bolsa con alimentos o bien un plato de comida. Vale decir, una lenta agonía.
Ante este desolador panorama, funcionarios de gobierno y economistas tienen sus propias visiones.
La secretaria de Industria, Débora Giorgi, diagnostic¢ un probable incremento del desempleo el la medici¢n del mes de mayo. La oltima cuantificaci¢n, octubre del pasado a_o, arroj¢ el 13,8 por ciento de parados, cerca de 1.800.000 personas. «Lamentablemente, los primeros pron¢sticos que estamos teniendo podr¡an reflejar un leve aumento de la desocupaci¢n, comparado con octubre de 1999».
El ministro de Trabajo, Alberto Flamarique, irritado con las declaraciones de la funcionaria, quiso poner pa_os fr¡os. «Todav¡a no hay datos… Es irresponsable hablar hasta que existan cifras». Adelant¢, asimismo, que se est saliendo muy lentamente de la recesi¢n.
El titular de la cartera de Econom¡a, Jos’ Luis Machinea, en id’ntica sinton¡a con Flamarique, sostuvo que la eliminaci¢n de los planes Trabajar – planes de asistencia que lleva adelante el Ministerio de Acci¢n Social consistentes en el pago de 200 pesos mensuales por el lapso de tres meses – conllevar¡a un aumento del paro, pero que el mismo ser¡a compensado, en forma parcial, por la incipiente reactivaci¢n econ¢mica.
Con un tono m s optimista se manifest¢ Pablo Gerchunoff, jefe del gabinete de asesores de Econom¡a. El alza del 10 por ciento en la producci¢n siderorgica, un aumento del 69,9 por ciento en la producci¢n automotriz y la «segunda mejor cosecha de la historia argentina», fueron los tres ejes que utiliz¢ el funcionario para remarcar «si hay una mejora en el nivel de actividad, no hay an lisis que pueda demostrar que el empleo no crece». Enfatiz¢ que al conocerse la segunda medici¢n del a_o (octubre), la baja del desempleo ser «fuerte», como resultante del crecimiento econ¢mico y por las «buenas instituciones laborales» en alusi¢n a la reforma laboral que probablemente a finales de este mes sea aprobada por el Senado de la Naci¢n.
Juan Luis Bour, economista en jefe de la Fundaci¢n de Investigaciones Econ¢micas Latinoamericanas, predijo un aumento de 1 punto (130.000 personas) en la medici¢n del pr¢ximo mes.
M s dram tico fue Hern n Lacunza, de la Fundaci¢n Capital. Afirm¢ que en su entidad las proyecciones del paro se situaban en el 14 por ciento, pero que deber n modificarlas, «porque la recesi¢n se prolonga m s all de lo que se esperaba». Arguy¢, finalmente, que si bien «en el segundo semestre el nivel del desempleo puede mejorar un poco, habr que esperar varios a_os hasta alcanzar la ca¡da de la tasa a un d¡gito».
Con el retorno del orden constitucional en la Argentina, diciembre de 1983, los ciudadanos escucharon de boca de los candidatos a Presidente un sinf¡n de promesas.
Alfons¡n sostuvo que personalmente alzar¡a las persianas de las f bricas. Mas las persianas continuaron bajas. Menem, se solaz¢ con su famosa revoluci¢n productiva, el salariazo y que pulverizar¡a la desocupaci¢n. Las matem ticas, ciencia exacta, han demostrado lo contrario. De la Roa, habl¢ de la reactivaci¢n de la construcci¢n y del otorgamiento de l¡neas de cr’dito a las peque_as y medianas empresas. La construcci¢n sigue estancada y un centenar de industrias de peque_o y mediano porte han emigrado al Brasil. En el medio de todo este para¡so no cumplido est la gente que para los datos estad¡sticos son sencillamente un nomero. Fr¡os nomeros que hielan la sangre.
Alberto Bastia
Jefe corresponsal¡as Informativos.Net en Argentina
