El arzobispo salvadoreño, Fernando Sáenz Lacalle, pidió a las autoridades civiles conceder el indulto a dos exguardias acusados de haber asesinado a tres monjas estadounidenses y una seglar en 1980.
Los dos exguardias Carlos Palacios y Francisco Contreras fueron sentenciados a 30 años de cárcel por ser los autores materiales del crimen. Lacalle basó su petición en la solicitud de indulto que ellos presentaran en 1998, argumentando que ellos sólo cumplieron ordenes superiores.
En 1998 un juez concedió el indulto a otros tres exguardias por haber demostrado buena conducta durante su encarcelamiento. En cambio Palacios y Contreras demostraron mala conducta al amotinarse y portar armas de guerra al interior de la prisión.
Organizaciones de derechos humanos del El Salvador rechazaron el pedido de indulto, ya que de ser así la impunidad nuevamente ganaría otra batalla. Los oficiales que comandaron a los exguardias en su crimen nunca fueron ni siquiera enjuiciados, peor sancionados. (Sv/YZ/Ig/Pl-Vi/mc)
EL ARZOBISPO SALVADOREíO SAENZ LACALLE PIDE EL INDULTO PARA DOS GUARDIAS ACUSADOS DE ASESINATO
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