El viernes 12, a las 17h, miles de familiares abrazarán la cárcel de Villa Devoto mientras los presos realizarán una batucada.
Más de dos mil presos sociales permanecen en huelga de hambre, desde el 6 de mayo, para exigir ni más ni menos que se cumpla con la ley. Una de las principales demandas es la reducción de los días de encierro, dadas las condiciones infrahumanas que padecen desde hace años, para todos los detenidos del Servicio Penitenciario Federal. Esta reivindicación, conocida como la del «múltiplo compensatorio» tiene sus antecedentes en el ámbito internacional e, incluso, en nuestro país. Por ejemplo, a los encarcelados durante la dictadura militar se les otorgó, a fin de acortar sus condenas, un conteo de tres días por cada dos de cumplimiento de prisión efectiva. Y, como se sabe, fue el dos por uno para los presos políticos.
Asimismo, los compañeros exigen que se reglamente a la brevedad la forma de aplicación de laconmutación de penas e indultos. Se trata de impedir que sea un premio discrecional del poder pol¡tico como lo fue para genocidascomo Videla y Massera, mientras quedetenidos de excelente conducta, que han culminado sus estudios universitarios, por ejemplo, no acceden al beneficio.
La tercera exigencia del petitorio es que el conteo del dos por uno, que hoy se aplica a partir de los dos a_os de no tener en firme la condena, sea puesto en vigencia desde el primer d¡a de detenci¢n. Es decir, que a un preso que lleva tres a_os sin sentencia firme, hoy s¢lo se le cuentan doble los oltimos 365 d¡as. De aprobarse este punto del doble c¢mputo abarcar¡a 1095 d¡as sumando 2190 jornadas, seis a_os en total.
Estas justas reivindicaciones de quienes sufren un castigo que ni siquiera est previsto en el C¢digo Penal, como es el aniquilamiento, la destrucci¢n de su entidad humana, merecen todo nuestro apoyo. El viernes, todos a Devoto.
Oscar
