A pesar que el país descansa de un intento de golpe de estado que la pasada semana quiso asolar nuestra frágil democracia; y a pesar que el Gobierno afirma la seguridad total, la ciudad de Asunción, capital del país, se encuentra sitiada por fuerzas militares y vehículos blindados.
Realmente no se justifica encontrar aún, en las calles, a militares armados hasta los dientes y menos ver a tanques que a más de obstruir el paso, no hay seguridad respecto a de qué lado están.
La cuidad se desenvuelve como debe sin duda y sin mayores sobresaltos que los famosos «caballo Loco» o pequeños raterillos.
Por un lado están los que afirman sobre los desmanes del Presidente, Luis González Machi, con respecto al «Estado de Excepción». El Partido Liberal acusa inclusive de «graves atropellos contra los derechos humanos» y arbitrariedades como la denuncia de una familia del interior que aseguró ser violentada por la policía, solo por escuchar el Himno Liberal.
Por otro lado está el gobierno, en la voz de sus ministros del Interior y de Defensa, que aclara a cada rato que tal cosa no es cierta, y que en el pa¡s no pasa nada. As¡ tampoco develan el numero exacto de detenidos en la guardia presidencial.
Miembros de la Iglesia cat¢lica tambi’n pidieron al gobierno evitar los excesos que podr¡an devenir del Estado de Excepci¢n que fue aprobado por la Legislatura y que tendr una duraci¢n de 30 d¡as.
Sin embargo, cuando est n limitados los derechos ciudadanos, prohibidas las concentraciones populares y se permiten las detenciones, a la ciudadan¡a s¢lo le queda esperar por el levantamiento del «Estado de Excepci¢n», apoyado por algunos parlamentarios, inclusive del propio Presidente de la C mara de Senadores. (Py/QR/Au/Pp/ap)
Paola Rodr¡guez
PARAGUAY: ASUNCIÓN SIGUE SITIADA POR LOS MILITARES
167
