El Presidente Batlle prohibió la instalación de «campamentos o similares» a una distancia inferior a mil metros de hospitales, sanatorios, centros de enseñanza públicos o privados, locales industriales, fábricas o similares, hoteles, sedes diplomáticas, y otros centros públicos. La prohibición surge en momentos en que funcionarios de la mutualista CIMA acampan en la puerta del sanatorio en protesta por el despido de 200 trabajadores.
El Secretariado Ejecutivo de la central de trabajadores, PIT-CNT, repudió el decreto por entender que violenta los derechos individuales y colectivos, y atenta contra la libertad de reunión y expresión del pensamiento y la libertad de sindicalización, consagradas en la Constitución de la República de Uruguay.
Según los dirigentes sindicales, la inesperada resolución del Presidente uruguayo también violenta los convenios internacionales 87 y 98 de la Organización Internacional del Trabajo, OIT, que fueron ratificados por Uruguay.
El decreto tambi’n transgrede las recomendaciones y resoluciones del Comit’ de Libertad Sindical de dicho organismo internacional. Dicho decreto impide el libre y leg¡timo ejercicio de la libertad sindical.
El Secretariado del PIT-CNT se reunir con su Mesa Representativa Nacional Ampliada para evaluar la resoluci¢n del Poder Ejecutivo, a la que no dud¢ en calificar de «grave». El decreto presidencial viene a sumarse a la orden de desalojo aplicada a los trabajadores de Cristaler¡as del Uruguay, que ocupan su planta industrial desde hace m s de un a_o, cuando la patronal decidi¢ apagar sus hornos y despedir a todo el personal. (Uy/QR/Au-Po/Cs-Dh/pt).
BATLLE PROHIBE POR DECRETO LAS MANIFESTACIONES DE TRABAJADORES EN LAS CERCANIAS DE CUALQUIER ORGANISMO P+BLICO
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