Los hechos protagonizados por los diversos actores en los últimos meses, forman parte de una crisis estructural que sacude al país. En el campo económico y social, la crisis ha llevado a exacerbar las pugnas internas entre los partidos tradicionales, que evidencia como nunca, su caducidad ideológica y su incapacidad para conjurar una crisis política insoluble.
Sobre las causas y manifestaciones de la crisis, habrá que ahondar y esclarecer históricamente su desarrollo. Por ahora solo queremos ver sus coletazos, golpeando el portón del nuevo milenio.
El sandinismo, en otros momentos, una opción de cambio y transformación social del pueblo de Nicaragua, está casi en el suelo, con dirigentes a quien nadie escucha y califica el «acuerdo o pacto con los liberales», como una traición a sus principios e ideología revolucionaria.
El Partido Liberal Constitucionalista, cual sofisma de distracción, ha colocado en el cuadrilátero a lo más florido de la fauna de una organización política que se debate entre la incredibilidad y la deserci¢n de sus mejores cuadros. Los desaciertos y falta de transparencia en el manejo del tesoro nacional, (corrupci¢n), avizoran tiempos dif¡ciles para el partido gobernante.
Las oltimas cifras escalofriantes, que entrega el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), se_alan que a m s de ser uno de los pa¡ses m s pobres del planeta tierra, los ¡ndices de mortalidad, desempleo y analfabetismo aumentan a diario.
Y sobre el estado de postraci¢n de las mayor¡as nacionales, galopa la corrupci¢n y el chantaje que empieza con las campa_as electorales, con la danza de los millones de los «due_os del pa¡s», con dineros que se utilizan para emborrachar al pueblo y jugar con sus m s sentidas necesidades, comprando votos, diversiones, puestos, favores de todo tipo.
Nicaragua es una naci¢n laboriosa y su pueblo un gigante. Creativo, inteligente, luchador y alegre. Y de cada golpe, por duro que sea, se levanta crecido y visionario. Por ello irrumpen en el escenario nacional, aqu¡ y ahora nuevas expresiones de la voluntad inquebrantable por sacar a la patria de su letargo y construir un nuevo pa¡s.
Esta nueva expresi¢n de los movimientos sociales, que a diario luchan por defender el derecho a la vida, al trabajo, a la igualdad y justicia, trasciende m s all de la elecci¢n de «representantes». Es una forma de ejercer el derecho a elegir, ser elegido participar y tomar decisiones en el campo de la pol¡tica, la econom¡a, la sociedad y la cultura.
Es un nuevo proyecto de democracia participativa, en donde todos se atreven a pensar, expresarse y unirse para conquistar el derecho a la vida y el futuro del pa¡s, desde la ¢ptica del fortalecimiento de los poderes locales. (Ni/QR/Pno-Au/Pp/mc)
Galo Mu_oz Arce
LA CRISIS EN NICARAGUA HA TOCADO FONDO
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