En junio 1990 los pueblos indios del Ecuador surgen como un sector con poder de influencia en la vida del país. Faltaban 2 años para conmemorar los 500 años de la llegada de los españoles a América y el movimiento indígena comenzaba a prepararse para contraponerse a los festejos. Los 500 años les serviría para decir «aquí estamos y somos parte de Ecuador».
Del 4 al 9 de junio de 1990 miles de indígenas invadieron los caminos vecinales, las carreteras y avenidas de las ciudades. Miles de ponchos rojos pintaban las carreteras, en otras zonas eran los ponchos negros. Fueron días de caminatas y era la primera vez que los blanco mestizos veían tantos indios en las calles y en las ciudades. Luego, en las plazas públicas interpelaban a las autoridades y al resto de sus compatriotas.
Si habían pasado 500 años y no habían desaparecido, su resistencia era una prueba del valor de los pueblos indios del país.
El fortalecimiento organizativo de los pueblos indígenas se hacía visible en la d’cada de los 80. La Iglesia cat¢lica tuvo un importante papel en este desarrollo. «ojos aprendieron a ver, o¡dos aprendieron a o¡r, solo falta que la boca aprenda a hablar», dec¡an los ind¡genas de la labor pastoral de un obispo identificado con sus necesidades y luchas.
En 1986 se conforma la Confederaci¢n de Nacionalidades Ind¡genas del Ecuador, CONAIE, que se ha convertido en la principal fuerza pol¡tica del pa¡s. Agrupa al 70 por ciento del movimiento ind¡gena organizado.
En 1996 participa, junto a otros sectores sociales, en las elecciones populares y toma parte en a constituci¢n del Movimiento Unidad Plurinacional Pachakutik, que alcanz¢ un notable crecimiento en las oltimas elecciones seccionales del 21 de mayo pasado.
Adem s de la CONAIE, existen otras organizaciones ind¡genas. Una de ellas es la Federaci¢n Ecuatoriana de Indios, que lider¢ las luchas campesinas, especialmente de tierras, en los a_os 50 y 60.
Otra es la Federaci¢n Nacional de Organizaciones Campesinas, Ind¡genas y Negras, FENOCIN, que fue muy importante en las luchas de la d’cada del 70 y que poco a poco fue perdiendo fuerza. Sin embargo, ha iniciado un proceso de renovaci¢n. Combina su trabajo entre los campesinos de la Costa y los ind¡genas de la Sierra.
Tambi’n est la organizaci¢n de los ind¡genas evang’licos que actoan principalmente en las provincias de Chimborazo y Cotopaxi, ubicadas en el centro del Ecuador.
Los pueblos indios buscan la igualdad, en la diferencia. Consideran que la riqueza de Ecuador es la diferencia de culturas y lenguas. Una de sus principales exigencias de los oltimos a_os fue que la Constituci¢n Pol¡tica del Estado los reconozca, pedido que fue incluido en la reforma constitucional de 1988. Pero tambi’n ped¡an que se declare al Ecuador como un Estado plurinacional, demanda que no la consiguieron.
La nueva Constituci¢n de la Repoblica reconoce por primera en su art¡culo 83 a los pueblos indios y negros como parte del Estado Ecuatoriano.
Antes de 1990, los ind¡genas que representan alrededor del 37 por ciento de los cerca de 13 millones de habitantes del Ecuador, eran considerados m s que ahora, un sector invisible de la sociedad.
Por ello, en el mes de junio de 1990, en las plazas poblicas exigieron a las autoridades locales y nacionales igual trato para los indios. Denunciaron que muchos servicios poblicos gratuitos, los indios los pagaban, por ser indios. Denunciaron que que cuando «un indio es detenido es golpeado», y que el hijo del hacendado o de la autoridad sale inmediatamente con s¢lo mencionar su nombre.
Denunciaron tambi’n a los polic¡as que los maltratan, de quienes dijeron «los mismos indios, hechos chapas nos maltratan». Chapas es el nombre de origen quichua con el que se llama a los polic¡as. Denunciaron los 500 a_os de maltratos y discriminaci¢n y anunciaron los 500 a_os de su resistencia.
Por primera vez los habitantes de las ciudades eran interpelados por su trato desp¢tico hacia los indios. Los llamaban «verdugos», cuando los verdugos eran los blancos que maltrataban cruelmente a los indios. Los llamaban «naturales», t’rmino que agradecieron porque dec¡an, s¡ estamos m s en armon¡a con la naturaleza. Los llamaban «vagos y ociosos» y dijeron que con su trabajo en la tierra, alimentaban a las ciudades.
Denunciaron una educaci¢n que no los tomaba en cuenta y pidieron apoyo para desarrollar la educaci¢n biling_e que tome en cuenta al quichua, su lengua, sin olvidar el espa_ol, la lengua del conquistador.
Desde 1990, los indios han hecho escuchar sus demandas que beneficiaban al conjunto de la poblaci¢n ecuatoriana. La oltima prueba de ello fue su decisiva participaci¢n en las manifestaciones de enero oltimo. Los blanco mestizos, por primera vez reconocen que son los indios quienes lideran la lucha popular y que «son los onicos que saben decir lo que sentimos».
Luis Macas, quien ejerci¢ como Presidente de la CONAIE a inicios de la d’cada del 90 y estuvo al frente de la organizaci¢n ind¡gena durante el levantamiento de 1990, dijo que la acci¢n conocida como el «Levantamiento del Inti Raymi», ha incorporado a los indios como importantes actores pol¡ticos. El levantamiento provoc¢ varias transformaciones en el pa¡s a diferentes niveles.
Segon Luis Macas, las percepciones que ten¡a la sociedad ecuatoriana sobre los ind¡genas han ido cambiando. Antes la sociedad los ve¡a como precaristas o huasipungeros, o un gremio de campesinos. «Ahora la sociedad ecuatoriana mira al movimiento ind¡gena de otra manera y el mismo movimiento ind¡gena tiene ahora plena conciencia de su identidad, lo que ha servido de base para realizar su propuesta nacional y a largo plazo», asegura Luis Macas.
En este momento las condiciones en las que lucha el movimiento ind¡gena son distintas de aquellas de hace algunos a_os. Como dice Luis Macas, los ind¡genas luchan como «un sector que busca hacer respetar sus derechos, pero reconoci’ndose como entidades culturales, pol¡ticas, e hist¢ricas».
Puede decirse que la propuesta pol¡tica del movimiento ind¡gena ecuatoriano es m s bien la bosqueda y reafirmaci¢n de sus propias ra¡ces hist¢ricas. El movimiento ind¡gena sabe que uno de los problemas de la sociedad ecuatoriana es la falta de identidad, la verg_enza del origen indio de la poblaci¢n. Por ello consideran «que solamente encontr ndonos en nuestras ra¡ces podemos avanzar hacia adelante».
Para varios sectores los indios representan una carga para el Estado, para otros, son un grupo de izquierdistas que copian modelos externos y que quieren romper la unidad del pa¡s al pedir un reconocimiento a lo plurinacional y multi’tnico.
Pese a estas apreciaciones, desde el levantamiento de 1990, los indios son tomados en cuenta y la discusi¢n de lo plurinacional y multi’tnico est en los m s diversos sectores sociales del pa¡s. Pero adem s de lo plurinacional y multi’tnico, en la lucha ind¡gena est n incluidas transformaciones profundas que buscan lograrlas poco a poco, «sin apuros y sin saltar etapas, porque hay prisa». (Ec/QR/Pi/Et-Ht/ap)
Amanda Pinto
LOS INDIOS ECUATORIANOS HAN AUMENTADO SU PROTAGONISMO EN LOS +LTIMOS DIEZ AÑOS
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