ôLa huelga que intentó ser huelga tuvo un fracaso rotundo, tienen que entender estos compatriotas de que hay otros caminos para los reclamos y para buscar las soluciones para nuestro paísö, señaló, Walter Bower, Ministro del Interior.
En igual sentido se pronunció, José Alberto Planás, Ministro de Obras Públicas y Comunicación, quien remarcó: ôLa asistencia a las distintas instituciones es casi de 100 por ciento… El centro está con gente. Las oficinas están funcionando. El país está funcionando normalmente (…) Yo creo que está normalizado todo, no notamos que haya ningún incidenteö.
Por otra parte, al referirse al derecho a la huelga, el titular de la cartera de Interior señaló: ôSe va respetar el derecho de huelga de cualquier ciudadano que esté cumpliendo con los requisitos establecidos por la ley, pero también vamos a ser inflexibles con los que quieren amedrentar a los que nos acompañan (en llevar adelante la reforma) para quienes quieren destruir la convivencia, para quienes quieren alterar la v¡a poblica».
Al ser consultado acerca de las presiones sindicales para detener el proyecto de Ley de Reforma del Estado (que contempla las privatizaciones de empresas poblicas) asever¢ que «el gobierno se va mantener firme en una pol¡tica de disciplina en sus objetivos. Tenemos la decisi¢n firme de que la reforma del Estado se va hacer, con todas las de la ley, con transparencia, claridad y participaci¢n de todos los sectores».
En id’ntico sentido se hab¡a manifestado el Jefe de Gabinete de la Presidencia, Jaime Bestard, en las oltimas horas del jueves, destac¢ que el paro no gozaba «de un alto nivel de acatamiento y su impopularidad es evidente (…)» al tiempo que enfatiz¢ que la reforma, «es innegociable».
Por su parte, Reinaldo Barreto, presidente de la Central Sindical de Trabajadores del Estado, el mismo jueves hab¡a se_alado: «La huelga fue un ‘xito como medida de presi¢n. Tuvo un acatamiento de 80 por ciento a nivel nacional. (…) El gobierno va a tener que sentarse a negociar».
Algunos pol¡ticos paraguayos vertieron sus opiniones respecto de la medida de fuerza.
El dirigente del Partido Colorado, Enrique Riera declar¢ que la situaci¢n de desesperanza que tienen los ciudadanos «tiene que tener un responsable y creo que hay un porcentaje importante de responsabilidad de la clase pol¡tica que tiene como trabajo dar estabilidad pol¡tica al pa¡s, conseguir la seguridad jur¡dica con leyes claras y manteniendo los poderes del Estado independientes y, finalmente, pensar primero en el pa¡s y luego en sus intereses partidarios, movimentistas o personales. (…) la cuota de responsabilidad de los pol¡ticos es grande aunque, al hablar de clase pol¡tica (…) tambi’n, hay pol¡ticos, y me incluyo, que permanentemente tratamos de ofrecer propuestas pol¡ticas, pero no hemos tenido la fuerza o la capacidad de transmitir una sensaci¢n de cambio».
Remarc¢ que la sociedad paraguaya se encuentra «anestesiada pr cticamente ya sin capacidad de reacci¢n. Inclusive en el golpe del 18 y 19 de mayo, no sali¢ ni una sola persona a la calle ni a favor ni en contra. La huelga convocada para hoy -jueves 22-, salvo para los propios involucrados, el resto de la ciudadan¡a solo est pensando c¢mo llegar a fin de mes».
Por su parte, Gonzalo Quintana del Partido Liberal Radical Aut’ntico, remarc¢ que: «Las reformas se van a hacer; no quepa la menor duda de que se van a hacer. El problema que la gente no comprende es que tenemos que hacerlo antes de estrellarnos. (…) las reformas se van a hacer, pero no la hagamos despu’s de que nos hayamos desintegrado como naci¢n; hag moslo juntos ahora».
Al refrerirse a los empleados que llevan adelante la huelga se_al¢ que deben reflexionar sobre el proyecto de pa¡s que est n planteando, en el sentido que es un programa que el Paraguay no se merece.
«Habr 1.000 funcionarios que quieren conservar sus privilegios, pero va llegar el momento en que habr 10.000 usuarios quienes les vamos a decir: ya no m s. Yo tengo un compromiso con la reforma, lo estoy promocionando, y estoy organizando un movimiento por la reforma que tiene un prop¢sito claramente pol¡tico, no partidario ni electoralista. Pero queremos influir en el poder, queremos influir en la sociedad; es decir, queremos hacer una pol¡tica sana para definir y no solamente discutir el tema, plantear y publicar cosas. Queremos tener una estructura como para mover a la gente, y lo vamos a lograr: va a haber gente tambi’n en la calle diciendo queremos reformas (…)».
Con la Ley de Reforma del Estado (ajuste econ¢mico) el gobierno paraguayo pretende paliar el d’ficit fiscal el cual ronda los 200 millones de d¢lares anuales.
SITUACI.N DE LOS SINDICALISTAS DETENIDOS
El sindicalista, Persio Duarte, denunci¢ que pese a las disposiciones judiciales de liberar a los detenidos, ‘stos continoan presos en dependencias policiales.
El dirigente del gremio del transporte poblico remarc¢ que el Fiscal General de Estado, An¡bal Cabrera Ver¢n, hab¡a librado la orden de liberaci¢n de los detenidos que acorde con el reporte judicial ser¡an:
* Ernesto Jesos Riveros Bobadilla, Alipio Arriola V zquez, Rub’n Ibardi, Jorge Kraber Riveros, Hugo Enrique Ben¡tez, Edgar Ayala, Roberto Medina Gim’nez, Juli n Alberto Villamayor, Luis Mora, Camilo Ayala Salinas.
Todos los detenidos se encuentran acusados -segon los expedientes judiciales- por «hechos punibles contra la seguridad de la convivencia de las personas». «Esperamos que sean liberados lo antes posible» se_al¢ Duarte.
FIN DE LA MEDIDA DE FUERZA
Al finalizar la medida de protesta, 12 horas antes de lo previsto, el dirigente de la Central Unitaria de Trabajadores, Pedro Gim’nez se_al¢: «Cre¡mos que la convocatoria espont nea ser¡a mayor, pero el amedrentamiento del empresariado y el gobierno, sumado a la p’sima situaci¢n socioecon¢mica, jugaron en contra de una protesta m s grande».
Asimismo admiti¢, «esper bamos m s de lo que conseguimos, es cierto, pero en 15 d¡as nos estaremos reuniendo en un congreso con todas las organizaciones campesinas y los sindicatos que no tomaron parte de la huelga, y es altamente probablemente que vayamos a otro paro en julio».
Por su parte, Reinaldo Barreto, dirigente de la Central Sindical de Trabajadores del Estado, asever¢: «esto es s¢lo el comienzo de toda una serie de demostraciones de fuerza de parte de los trabajadores paraguayos. Eso es una promesa».
M¢nica Escayola
Corresponsal Informativos.Net en Am’rica Latina
