Ivcher permaneció durante cinco horas detenido – en las dependencias de la Interpol – en el aeropuerto de Varsovia a consecuencia de un pedido de la Policía peruana, la cual sostenía que existen causas penales contra el mencionado empresario.
Cabe mencionar que el gobierno peruano ha realizado más de cien pedidos a la Interpol para que detenga al empresario y su familia, empero la policía internacional, no había hecho lugar a tales requerimientos.
De ello se desprende que no existen órdenes de captura en contra de Icvcher.
Además, el propio Director Ejecutivo de la Interpol, informó que la ôorganización entiende que Ivcher es un perseguido político, condición que ha sido trasmitida a todas sus delegaciones policiales en el mundoö.
En Lima, los colaboradores de Icvcher, en comunicado de prensa señalaron que ôen averiguaciones que se realizaron en la sede de la Interpol de Varsovia, permitieron determinar con claridad que hubo una conexión directa entre la Policía de Polonia y los servicios policiales y de inteligencia peruanos. (…) Tal constataci¢n se funda en el hecho de que el jefe de la delegaci¢n de Interpol en Varsovia, Januz Burza, mantuvo contacto con los referidos servicios del Pero. M s aon el mismo el mismo Burza admiti¢ expl¡citamente, en di logo con quienes interced¡an por la libertad de Ivcher, que estaba sosteniendo estos contactos con Lima».
Inmediatamente conocida la detenci¢n del ex presidente de Frecuencia Latina, una de las organizadores del F¢rum Mundial, Betty Bao Lord; el Subsecretario de Estado Adjunto para Planeamiento Pol¡tico de los Estados Unidos, Morton Halperin y la Secretaria de Estado norteamericana, Madeleine Albright, entre tantos, iniciaron diversas gestiones para lograr su liberaci¢n.
Los representantes de Estados Unidos, ante la Canciller¡a polaca, sentaron la posici¢n de su pa¡s. En tal sentido calificaron a la detenci¢n como una persecuci¢n pol¡tica.
Tras recuperar la libertad, Baruch Ivcher, en declaraciones a medios period¡sticos polacos, asever¢ que su arresto hab¡a sido una maniobra del gobierno peruano, e inculp¢ al Jefe de la inteligencia peruana Vladimiro Montesinos y al Presidente Fujimori del hecho.
«Montesinos y Fujimori (…) han ordenado mi persecuci¢n por todo el mundo», afirm¢ el empresario.
M¢nica Escayola
Corresponsal Informativos.Net en Am’rica Latina
