ôLa Comisión resolvió lanzar una campaña nacional e internacional para que tanto la Corte como el gobierno nacional sepan que la gente quiere que estos juicios queden bajo la órbita de la justicia civilö, informó Alejandro Mosquera, Vicepresidente de la Cámara de Diputados de la Provincia de Buenos Aires.
La iniciativa se adoptó tras una reunión efectuada ûel miércoles 19- por los miembros de la Comisión. Participaron de la misma, además de Mosquera, Adolfo Pérez Esquivel, del Servicio Paz y Justicia y el fiscal Hugo Cañón, de la Cámara Federal de Apelaciones de Bahía Blanca.
La campaña ôse instrumentará a través de la recepción de firmas y cartas, las que posteriormente se enviarán al Poder Ejecutivo y la Corteö, para llevar adelante la iniciativa ôse convocará a participar a sindicatos, legisladores, organizaciones no gubernamentales y a la población en generalö, explicó el legislador bonaerense.
Asimismo, se realizarán movilizaciones en todo el país -el próximo 31 de julio- y no se descarta que se lleven a cabo «escraches» a los integrantes de la Corte Suprema de Justicia.
La campa_a intentar parar «esta intentona de frenar los juicios por apropiaci¢n de beb’s y de sacar de la justicia civil los juicios por la Verdad, en los que se investigan el destino de desaparecidos durante la oltima dictadura militar», se_al¢ Mosquera.
Por su parte, P’rez Esquivel remarc¢ que la solicitud realizada por la Corte Suprema y la C mara de Casaci¢n -para que sean remitidos los originales de las causas a la instancia superior- «es llevar las investigaciones a punto muerto». «El Consejo Superior de las Fuerzas Armadas pretende juzgar este tipo de causas, cuando en los tres a_os que las tuvo bajo su competencia lo onico que hizo fue sobreseer a Alfredo Astiz por vencimiento de plazos», asever¢ el Premio Nobel de la Paz.
Record¢ que el Consejo no hab¡a juzgado a ningon militar, al tiempo que rechaz¢ la conformaci¢n de una «mesa de di logo», al estilo chileno.
«No puede haber di logo con aquellos que se niegan a declarar y aportar pruebas a la justicia», enfatiz¢.
El Presidente de la Naci¢n, sostuvo P’rez Esquivel, «tiene una gran responsabilidad en este tema por ser el Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas».
Recordemos como se sucedieron los hechos.
Los m ximos Jefes de las Fuerzas Armadas (FFAA) en el mes de junio, mantuvieron una reuni¢n con el Arzobispo de Buenos Aires, Monse_or Bergoglio. En la misma, los representantes castrenses buscaron el apoyo de la iglesia para la conformaci¢n de una Comisi¢n que tenga a su cargo la recolecci¢n de datos sobre la represi¢n. La finalidad de esta iniciativa es tratar de evitar que la justicia continoe citando a los militares.
Participaron del encuentro, los Jefes del Estado Mayor, General Juan Carlos Mugnolo; de la Armada, Almirante Joaquin Stella; y de la Fuerza A’rea, Brigadier Walter Barbero.
La idea de los militares argentinos, es propiciar una «mesa de di logo» que intente encontrar una soluci¢n a la bosqueda de la verdad sobre el destino de los 30 mil desaparecidos. El Jefe del Estado Mayor General del Ej’rcito, Teniente General Ricardo Brinzoni, explic¢ al Arzobispo que la idea era que la mesa de di logo, tuviera el apoyo de la Iglesia. La misma estar¡a conformada -segon Brinzoni- por representantes de las FFAA y organismos de derechos humanos. Su tarea: «intentar armar una verdad completa», sobre los hechos acaecidos durante la dictadura.
En declaraciones al diario Clar¡n, Bergoglio se_al¢; «la Iglesia esta empe_ada en contribuir a la reconciliaci¢n nacional y viene analizando de que forma podr¡a hacer un mejor aporte». Remarc¢ que la iniciativa de las FFAA deber¡a ser tratada por la Conferencia Episcopal.
Por otra parte, es conocida la simpat¡a que despert¢ en Ricardo Lopez Murphy, Ministro de Defensa, la creaci¢n de la mesa de di logo chilena. Si bien reconoce las dificultades de aplicar la medida en la Argentina, se_ala que el caso chileno es un «un precedente valioso».
A su vez, el diputado peronista, Mario Cafiero, impulsa un proyecto de Ley que propicia la conformaci¢n de una Comisi¢n integrada por representantes eclesi sticos a fin de que ‘stos reciban las confesiones de los militares que participaron en la dictadura. Iniciativa ‘sta que es vista con entusiasmo por Brinzoni.
Diana Conti, actual Subsecretaria de Derechos Humanos, tambi’n en su oportunidad propicio la creaci¢n de una Comisi¢n de la Verdad. En la misma, hab¡a aseverado -a principio de a_o- la funcionaria, que la Iglesia deber¡a tener un rol preponderante.
El Presidente, Frenando de la Roa, hab¡a manifestado que la propuesta de las FFAA depend¡a de la «voluntad que todas las partes pongan. Agreg¢, «en Chile (la mesa de di logo) est dando buenos resultados».
No pod¡a dejar de platear su posici¢n el Ministro de Justicia y Derechos Humanos, Ricardo Gil Lavedra.
«S¡ en el futuro hubiera una mesa de concertaci¢n que sumara a la bosqueda de la verdad (no que reemplazara a los Juicios por la Verdad) basada en un gran consenso y sirviera como otro camino para llegar a la verdad, no me opondr¡a, pero ahora es prematuro hablar del tema», remarcaba el Ministro.
El Ministro de Interior, Federico Storani, se mostr¢ optimista ante la avanzada militar, se_al¢: «Es positivo que se est’ estudiando alguna forma de que todos los sectores colaboren» en la bosqueda de la verdad sobre el destino de los desaparecidos. No dej¢ de ponderar la experiencia que se lleva adelante en Chile a la cual califico como «un buen ejemplo».
Los organismos de derechos humanos se oponen firmemente a la creaci¢n de comisiones o mesas de di logos. Sostienen que debe continuarse la bosqueda de la verdad mediante los juicios que se llevan a cabo en las C maras Federales de Bah¡a Blanca, La Plata y C¢rdoba.
Luego de conocer la iniciativa de Brinzoni los m ximos representantes de organismos de derechos humanos salieron la cruce la segunda semana de julio.
«Si Brinzoni propone esto para salvar a los suyos es inmundo, repudiable y nos denigra» manifest¢, al diario Clar¡n, Estela de Carlotto Presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo.
Madres de Plaza de Mayo, L¡nea Fundadora, aseveraron: «No aceptamos reuniones con ningon militar, si tienen informaci¢n tienen que ir a la Justicia. La desaparici¢n forzada de personas es un delito que no prescribe. Y nosotras consideramos que la verdad y la justicia siempre van juntas». Nora Corti_as, Presidenta del organismo asever¢: «Nosotros no nos vamos a sentar con militares, con genocidas, ni con represores, de ninguna manera. Si hay abiertos Juicios por la Verdad, que vayan, justamente en ese marco tienen hasta el beneficio de no quedar detenidos, salvo cuando se empe_an en no querer hablar cuando tienen la obligaci¢n de hacerlo».
«Crear otra comisi¢n, ya sea la de Brinzoni o la que quer¡a la Secretaria de Derechos Humanos, Diana Conti, es realmente dar una nueva instancia de impunidad. La investigaci¢n tiene que correr por parte de la Justicia», afirm¢ Graciela Rosenblum, Copresidenta de la Liga Argentina por los Derechos del Hombre.
El 12 de julio se conoci¢ un pronunciamiento de los organismos de derechos humanos.
«Los organismos de Derechos Humanos abajo firmantes, expresamos nuestro apoyo y solidaridad a los tribunales de todo el pa¡s que est n llevando a cabo los ‘Juicios por el Derecho a la Verdad’ sobre el destino de los detenidos-desaparecidos. En particular a la C mara Federal de Bah¡a Blanca, cuya actuaci¢n en la investigaci¢n del terrorismo de estado es ejemplar desde 1986. Al declararse competentes para reiniciar las investigaciones sobre los cr¡menes de lesa humanidad cometidos durante la dictadura militar, un pu_ado de fiscales, jueces y C maras Federales han obtenido, paralelamente, un resultado no menos importante: detener la ca¡da en picada del prestigio del Poder Judicial.
No es que estas investigaciones compensen la decepci¢n generalizada ante la lentitud de la administraci¢n de justicia, o ante sus fracasos, en penalizar la corrupci¢n, pero muestran que existen jueces empe_ados en aplicar la Constituci¢n por encima de leyes y decretos coyunturales, de cuestionada constitucionalidad, que inauguraron una era de impunidad para delincuentes V.I.P., cualquiera fuera el mbito donde actuaran.
A medida que avanzan los juicios de la verdad, son cada vez m s amplios los sectores que los perciben como un mecanismo de saneamiento y reafirmaci¢n democr tica. Porque los jueces no se limitan a reconstruir la verdad hist¢rica del per¡odo investigado, sino que contribuyen a cambiar la vapuleada imagen de la justicia, cuando rechazan con fundados argumentos las presiones del poder de turno, reafirmando su necesaria independencia.
Tambi’n cuando imponen a todos por igual -civiles y militares- el cumplimiento de sus obligaciones ante la ley.
Es por ello que constituye un acto de escandaloso desprecio a las instituciones democr ticas el apoyo que -en reiteradas ocasiones y con la evidente aquiescencia del Ministro de Defensa- expres¢ el Comandante en Jefe del Ej’rcito a los militares sancionados por jueces federales de C¢rdoba y de la C mara de Bah¡a Blanca, que se negaron a declarar o que brindaron testimonios mendaces o reticentes.
No menos escandaloso es el hecho que el Ej’rcito solvente la actuaci¢n de abogados particulares para que impugnen la aplicaci¢n de preceptos legales, cuando ‘stos perjudican a militares responsables de delitos de lesa humanidad. Tal el caso de la denuncia penal efectuada contra la C mara Federal de Bah¡a Blanca, por haber ‘sta dispuesto el arresto, por imperio de las normas procesales pertinentes, del Suboficial Santiago Cruciani, responsable del centro clandestino de detenci¢n y tortura del V Cuerpo de Ej’rcito, mientras mantenga su negativa a testimoniar.
EXIGIMOS del Poder Ejecutivo que respete y haga respetar los dictados de la Justicia y que cumpla los compromisos asumidos por el gobierno argentino al suscribir los convenios internacionales sobre Derechos Humanos».
El documento fue firmado por: Asamblea Por Los Derechos Humanos De Neuquen (Apdh) Apdh (Bahia Blanca) Servicio De Paz Y Justicia (Serpaj) Centro De Estudios Legales Y Sociales (Cels) Liga Argentina Por Los Derechos Del Hombre (Bs.As.) Movimiento Ecum’nico De Derechos Humanos (Medh) Corriente De Militantes Por Los Derechos Humanos De R¡o Negro y Neuqu’n, entre otros.
Lejos de enfriarse, el tema se mantuvo en la agenda de la semana. Invitados al Programa «A dos Voces», Estela de Carlotto, Diana Conti y el ex Jefe del Ejercito Mart¡n Balza, el mi’rcoles 19 reavivaron (al igual que la decisi¢n adoptada por la Comisi¢n Provincial por la Memoria) la cuesti¢n.
La Presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo declar¢ que «la propuesta de hacer una mesa para sentarnos las v¡ctimas frente a los victimarios, nos parece horrendo», remarc¢ que el mbito para el tema era la justicia, «los tribunales en los que nosotros confiamos -nos cuesta a veces, tenemos dificultades pero confiamos- es el mbito que marca la Constituci¢n». Record¢ que la Comisi¢n Nacional sobre la Desaparici¢n de Personas (CONADEP, creada por decreto -el 15 de diciembre de 1983- bajo la presidencia de Raol Ricardo Alfons¡n) tiene una «lista de m s o menos 1600 personas, implicadas en la represi¢n, que no son todas las FFAA. Por qu’ no se avienen a separarlos a esas personas que est n nominadas con responsabilidades». Se pregunt¢ que las camadas nuevas, de las FFAA, «los que no participaron, los que se opon¡a» por qu’ no toman la determinaci¢n de separarlos.
Por su parte, Diana Conti, debi¢ responder si la administraci¢n aliancista se encontraba en una encrucijada por la propuesta castrense de crear una » mesa de di logo».
«No, yo no siento que el Gobierno est’ en una encrucijada, yo siento que hay un proceso viviente en la Argentina. Ha venido con tiempos largos de quietud absoluta, a partir del 98 revivi¢ el tema. Es verdad, que durante toda la d’cada que pas¢, hubo tiempos donde Estela (Carlotto) estuviera e todos los medios hablando del tema, hubo mucho tiempo de silencio». Record¢ que se reaviv¢ «a parir del 98, con algunas prisiones preventivas domiciliarias, por el robos de bebes, en casos que ven¡an de tiempo atr s. Asimismo, detall¢ que a «fines del 99, cuando antes de dejar el Gobierno Menem, se firma en la causa Lapac¢ un compromiso entre el Estado argentino y la reclamante, compromiso que todav¡a no ha sido instrumentado por el Congreso Nacional, si en la pr ctica, por eso hay tantos Juicios por la Verdad en la Argentina».
Asever¢ que no es una «encrucijada, (en la que se encuentra el Gobierno argentino) en cuanto a la mesa de di logo, yo me enter’ por los medios». Manifest¢ que no hab¡a hablado sobre la cuesti¢n con Brinzoni, agregando, «por lo tanto no hay una encrucijada».
Al ex Jefe del Ejercito le toc¢ responder acerca de la posibilidad de que Brinzoni este intentando realizar una nueva autocr¡tica a nivel institucional, dado que las FFAA consideran que la del ex militar fue a t¡tulo personal.
Regresemos all por 1995.
El General Mart¡n Balza, en ese a_o, realiz¢ una autocr¡tica sobre el accionar de las FFAA, en un acto castrense hab¡a manifestado, su posici¢n frente al Proceso de Reorganizaci¢n Nacional (1976-1983). En aquella ocasi¢n, admiti¢ la existencia de las desapariciones cuanto, asimismo, los m’todos aplicados por las fuerzas militares y la sustracci¢n de menores en los centros clandestinos de detenci¢n. Enfatiz¢ que la mayor responsabilidad por el terrorismo de estado le cab¡a a las FFAA.
La admisi¢n de la ilegalidad de lo actuado por las fuerzas militares, por parte del ex Jefe castrense, pretend¡a, mediante un mea culpa, proclamar el aporte al sistema democr tico que hab¡a encarado la instituci¢n bajo su mando, al tiempo exig¡a un mejor trato por parte del poder pol¡tico. Es decir, que se finalizara con el manto de sospecha que atravesaba a la instituci¢n. La autocr¡tica de Balza pudo efectuarse al amparo de las leyes de impunidad (Punto Final y Obediencia Debida).
Regresemos a las declaraciones efectuadas al programa televisivo.
«No me consta, estoy casi seguro que el General Brinzoni no dijo que lo que hab¡a expresado, oportunamente, el entonces jefe del Estado Mayor General del ejercito -que era yo- lo hab¡a hecho a t¡tulo personal, no lo dijo nadie del ej’rcito», asever¢ Balza.
Aclar¢ que su autocr¡tica fue «expuesta institucionalmente, adem s de obedecer a mis intimas convicciones».
Respecto a la mesa de di logo, subray¢ que ten¡a un conocimiento period¡stico, «yo no estoy en actividad, tengo al informaci¢n period¡stica. Creo que la verdad y la concordia que todos buscamos -yo ya no quiero emplear m s la palabra reconciliaci¢n porque la dejo m s para aspectos confesionarios- s¢lo se va a lograr en la justicia, no fuera de la justicia». Agreg¢ que el di logo podr¡a ser «muy valioso (…) pero as¡ como pueden ser un elemento muy valioso pueden ser algo est’ril y destructivo».
Balza se_al¢ que «la premisa para un di logo es la aceptaci¢n de la realidad y, es ver quienes se van a sentar en el di logo». Aclar¢, que no opinar¡a sobre el alcance de la mesa di logo dado que no conoc¡a a fondo el tema. Empero preciso que «los que no podr¡an falta, no en el di logo, lo que no podr¡an faltar con el aporte de informaci¢n son aquellos que tuvieron, en su momento, dominio del hecho, dominio integral del hecho, que tomaron las decisiones». Aclaro que se refer¡a a los «Comandantes de Cuerpo» (se refiere a los comandantes de las Juntas Militares que gobernaron la argentina entre 1976 y 1983) se_al¢ que ellos ten¡an mucha informaci¢n que dar, sostuvo que estaba convencido de que la ten¡an, enfatiz¢ que ‘l no «pod¡a obligarlos a hablar».
Creo que la tendr¡an que dar -la informaci¢n- por respeto al indulto que recibieron, porque el indulto es una gracia, es un perd¢n, no es un olvido», asever¢ Balza.
Respecto a la informaci¢n que tendr¡an las FFAA, Balza explic¢ que durante su gesti¢n hab¡an buscado la documentaci¢n sobre la represi¢n, explic¢ que por una Orden del General Nicolaides (ex presidente de facto del Proceso de Reorganizaci¢n Nacional) se hab¡a incinerado documentaci¢n, «de manera que no hay documentaci¢n».
Carlotto ante la aseveraci¢n de Balza puntualiz¢, «estamos convencidas que s¡ hay informaci¢n, tanto escrita, guardada en papel o en microfilm. Insisto que la informaci¢n es poder y el poder no se destruye, se mantiene». Remarc¢ que por algo los militares hab¡an recopilado «estrictamente cada situaci¢n de desaparecidos, han aparecido algunas hojitas sueltas». Destac¢ que en otra oportunidad, hab¡an manifestado, tambi’n la Presidente Menem que existen «archivos vivientes», que son -precis¢ Carlotto-, «los que actuaron, hicieron, programaron todo este tipo de apropiaci¢n, estoy hablando de los ni_os, y que lo llevan en su memoria, pero que son los que la pierden cuando se los llama a comparecer ante la justicia».
Finalmente los tres manifestaron sus opiniones acerca de la mesa de di logo.
La Subsecretaria de Derechos Humanos, Conti, remarc¢ que «la informaci¢n se da, no se dialoga». Manifest¢ que no ten¡a informaci¢n «acerca de que se quiere dialogar» subray¢ que no ten¡a una comunicaci¢n oficial al respecto. Por otra parte puntualiz¢ que el Estado tiene una sola obligaci¢n, «saber el destino de los desaparecidos».
Por su parte, Balza, reiter¢ que desconoc¡a los motivos de la propuesta de Brinzoni, al tiempo remarc¢ que «el di logo puede ser productivo si hay predisposici¢n de los que tienen informaci¢n , de darla, pero de darla a la justicia».
Carlotto, se_al¢ que hab¡a algo que era evidente, «la conducta que Brinzoni ha tenido en diferentes oportunidades -poblicas y notorias- han sido de desconocimiento de los desaparecidos, de desconocimiento de un plan sistem tico de robo de beb’s, de llevar su solidaridad a los (militares) que se negaron a declarar». Expres¢ que era muy irritativo observar tales conductas.
M¢nica Escayola
Corresponsal Informativos.Net en Am’rica Latina
