A casi siete meses de haber llegado al poder, El presidente de Guatemala Alfonso Portillo anunció cambios en su gabinete, algunos de los cuales, de acuerdo con analista políticos locales, fortalecen a los militares vinculados a la represión y representan el regreso al poder de los hombres de la guerra.
El mandatario guatemalteco anunció este domingo la salida de dos ministros de Estado, tres viceministros y dos secretarios de la Presidencia, pero el cambio que más controversia generó fue el nombramiento en la cartera de Gobernación, del mayor retirado del ejército, Byron Barrientos, a quien se le vincula con los aparatos de represión militar.
En 1977, con el grado de capitán, Barrientos trabajó como oficial de inteligencia del Estado Mayor de la Defensa, en donde fue asignado como ayudante del general Antonio Callejas y Callejas, a quien se atribuye la creación de la Dirección de Inteligencia Militar (G2).
Su misión, según fuentes militares, era realizar operaciones contrainsurgentes y, adem s de ocupar cargos como oficial de inteligencia de la Polic¡a Militar Ambulante, colabor¢ con operativos de la Guardia de Hacienda, entidad, en tiempos del conflicto armado interno, identificada con delitos de lesa humanidad.
Sus adversarios pol¡ticos lo sindican de haber dirigido grupos de especialistas que se dedicaban a torturar y en 1989 fue dado de baja de las fuerzas armadas por estar vinculado a un intento de golpe de estado contra el presidente Vinicio Cerezo, por lo que pas¢ a ser el encargado de dirigir la seguridad del general Efra¡n R¡os Montt.
Para Leonel L¢pez Rodas, secretario general del Partido de Avanzada Nacional (PAN), el nombramiento de Barrientos, de la mano de R¡os Montt, significa que ‘ste empieza a ganarle la batalla al presidente Portillo.
El editorial de este lunes del matutino el Peri¢dico, se_ala que el mandatario guatemalteco cumpli¢ ayer con la promesa m s s¢lida del partido de R¡os Montt, hacer que los protagonistas de la guerra retomaran el poder, ya que el nombramiento de Barrientos, nos retrocede a los a_os m s oscuros del terror, cuando el nuevo funcionario, antiguo miembro de inteligencia, bajo el mando del Ej’rcito, tambi’n se le vincula a la Polic¡a Militar Ambulante, la que recuerda las atrocidades m s graves.
Dem s est recordar que Barrientos cuenta con poco honor luego de haber participado en un intento de rompimiento institucional, que le vali¢ la expulsi¢n del Ej’rcito, suficiente argumento para que Portillo se opusiera a llevarlo a su gabinete, a_ade el peri¢dico, al considerar que la primera tarea que se tiene que hacer ahora, ser velar porque Barrientos no ponga en pr ctica las pol¡ticas que hicieron de nuestro pa¡s un paraje inhabitable a principios de los a_os ochenta. (Gt/QR/Au-Mt/Pp/mc)
Patricia Zapata
LOS HOMBRES DE LA GUERRA VUELVEN AL PODER EN GUATEMALA
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