Olivera, acusado de haber secuestrado ûel 15 de octubre de 1976- a la ciudadana francesa Marie Anne Erize Tisseau, fue detenido el domingo 13 en el aeropuerto romano de Fiumiccino por la policía italiana.
El jueves 10 el represor se declaró inocente ante el juez Eugenio Bettiol, quien señaló a la prensa que había sido un acto meramente formal su requisitoria.
Según anticiparon fuentes judiciales de Roma, la justicia peninsular fallaría a favor de la extradición de Olivera a Francia.
Esas mismas fuentes explicaron que sería ômás que probableö que el titular de Justicia, Piero Fassino de curso favorable a lo solicitado por la justicia gala.
Cabe recordar que el Estado italiano está llevando adelante, como parte civil, el proceso que se sigue contra siete ex militares argentinos acusados por la desaparición de ocho ciudadanos de origen italiano.
Por su parte, Carlo Longari ûal abogado italiano de Olivera- señaló que ôde momento y hasta que no llegue la documentaci¢n francesa sobre el caso no puede hacerse otra cosa que esperar».
El letrado destac¢ que en tanto no cuenten con toda la informaci¢n no realizar n ningon planteo, incluso el pedido de transformar la detenci¢n carcelaria en arresto domiciliario.
En tanto, en Espa_a, Guillermo Valera y Susana Garc¡a, abogados de la acusaci¢n particular le solicitaron al Juez Garz¢n que pueda interrogar a Olivera, acusado de haber comandado un grupo de tareas que «secuestr¢, tortur¢ e hizo desaparecer gran cantidad de personas».
El magistrado espa_ol, que investiga la desaparici¢n de m s de 600 espa_oles durante el terrorismo de Estado en Argentina, proceso en noviembre de 1999 a 98 militares y civiles por los delitos de genocidio, terrorismo y torturas.
Por su parte, la voz cantante de la administraci¢n argentina fue la del canciller Adalberto Rodr¡guez Giavarini -quien en rueda de prensa- confirm¢ que se le facilitar a Olivera «toda la asistencia consular que la ley establece».
El Ministro de Relaciones Exteriores argentino precis¢ que no ten¡a «temor» a que se deterioran las relaciones con Francia e Italia con motivo del arresto del ex militar y abogado.
En tanto, el hombre que bajo su gobierno se sancionaron las leyes de impunidad (Punto Final y Obediencia, con las cuales se benefici¢ Olivera) manifest¢ -el jueves 10- que se «alegra» de que antiguos represores «tengan problemas».
Raol Alfons¡n, enfatiz¢ «a m¡ me agrada que todos los que puedan haber torturado o realizado cualquier atentado contra los derechos humanos tengan problemas. Eso es indudable».
Alberto Bastia
Jefe Corresponsalias Informativos.Net en Am’rica Latina
