En contraste con lo que sucedió durante las elecciones del 2 de julio, cuando el Ejército Mexicano se retiró a sus cuarteles, ahora en vísperas electorales se vive una movilización generalizada de tropas y fuerzas policíacas en las comunidades zapatistas y en las que la presencia de la opositora Alianza por Chiapas es mayoritaria.
Proliferan las amenazas de muerte, las invasiones de tierra, las detenciones violentas y arbitrarias de personas inocentes, el bloqueo de caminos por parte de paramilitares armados, uniformados y frecuentemente con pasamontañas.
Las casillas donde el 2 de julio el Partido Revolucionario Institucional, PRI, obtuvo mala votación, para esta elección simplemente fueron eliminadas del mapa. Tan solo en la selva de Ocosingo 8 y en Chilón 3.
Los municipios autónomos zapatistas de la zona norte y la selva Lacandona se encuentran en alarma permanente. En ese mismo sentido, la Asociación Rural de Interés Colectivo Independiente denuncia que la situación es grave ya que pueden matar gente.
Diversas fuentes aseguran que existe una red de tel’fonos satelitales y radios base que conectan a las comunidades priistas de toda la regi¢n ind¡gena de Chiapas con la capital del estado, extraoficialmente controlado por el Ej’rcito.
Al mismo tiempo la red de telefon¡a rural ha dejado de funcionar o esta prohibida la poblico, lo cual, de no resolverse significar que el d¡a de las elecciones, el pr¢ximo domingo, las comunidades ind¡genas estar n incomunicadas con el exterior.
Frente a esta situaci¢n la Alianza por Chiapas teme que esta circunstancia permita todo tipo de irregularidades, incluidas las violentas, sin que haya manera de informar a tiempo a las autoridades electorales y a los organismos civiles de observaci¢n. (Mx/QR/Mt-Au/Am-Ppe/mc)
Pedro Ortega Lugo
EL EJ+RCITO MEXICANO INCREMENTA SU CAMPAíA DE INTIMIDACIÓN EN CHIAPAS EN V-SPERAS DE LAS ELECCIONES
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